El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó este miércoles que la cooperación franco-alemana en defensa continuará luego de confirmarse la finalización del proyecto conjunto para desarrollar un caza de sexta generación, que contaba con participación española.
El canciller alemán, Friedrich Merz, prometió este miércoles continuar la colaboración franco-alemana en defensa tras haber confirmado el fin del proyecto conjunto para desarrollar un caza europeo de sexta generación con participación española.
Merz declaró en la Feria Internacional Aeronáutica y Espacial (ILA) en Berlín que la decisión tomada por ambos países abre a la industria «nuevas posibilidades de avanzar en la construcción de aviones de combate modernos por otras vías».
«El presidente Emmanuel Macron y yo realmente no nos hemos tomado a la ligera esta cuestión del avión de combate franco-alemán», indicó Merz, quien subrayó que ambos hicieron durante meses todo lo posible para facilitar un acuerdo entre Airbus y la francesa Dassault, que quería asumir el liderazgo del ambicioso proyecto que pretendía reemplazar a partir de 2040 a los aviones Eurofighter y Rafale.
El canciller señaló que la decisión de poner fin al proyecto, conocido como Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), «desbloquea» un programa estancado desde hace años. Además, afirmó que el «verdadero núcleo» del FCAS continuará en la forma de un «sistema de sistemas europeo», al que definió como una «gran oportunidad para un proyecto industrial de defensa franco-alemán de carácter estratégico para el futuro».
La manera de llevar a cabo este sistema será elaborada por los ministros de Defensa de Alemania y Francia hasta el Consejo Ministerial que se celebrará en suelo germano en julio, explicó Merz. Agregó que ambos gobiernos presentarán un plan de trabajo conjunto actualizado para la cooperación industrial en materia de defensa.
«Queremos hacer realidad unos pocos proyectos relevantes, pero que sean factibles, y que tengan un verdadero impacto en nuestra seguridad común y queremos también desarrollar una mejor gobernanza para nuestros proyectos», afirmó el canciller.
Merz enfatizó que ambos países seguirán trabajando en la disuasión. «Queremos seguir avanzando juntos con determinación en la implementación de la iniciativa del presidente Macron para la disuasión nuclear avanzada y habrá otros Estados europeos que participan en esta iniciativa. Seguimos una clara orientación franco-alemana, pero también europea», remarcó.
El canciller alemán hizo énfasis en la colaboración germano-francesa después de que algunas capitales europeas expresaran su inquietud por el fracaso del proyecto del caza de sexta generación, incluida España.
Alemania tiene ahora tres alternativas, según Berlín: adquirir más F-35, ya sea como solución temporal o para otros fines, incorporarse a otro proyecto internacional que ya esté en marcha o desarrollar de forma independiente un avión bajo liderazgo alemán, encabezado por Airbus y otros socios.
El portavoz adjunto de la Cancillería, Steffen Meyer, dijo este miércoles que en general «existe un interés en soluciones europeas». De momento está previsto que este jueves en la ILA anuncien más información sobre la propuesta presentada al Ministerio alemán de Defensa para desarrollar de forma conjunta un avión de combate nuevo.
