El director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación confirmó que Jan de Nul y DEME superaron las etapas técnicas y quedan a la espera de la apertura del sobre económico.
Iñaki Arreseygor, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), anunció que ya está todo listo para la apertura del Sobre N° 3, la última etapa del proceso de licitación de la Vía Navegable Troncal (VNT). Las empresas belgas Jan de Nul y DEME pasaron con éxito las dos primeras pruebas técnicas, a pesar de los intentos de desacreditarse mutuamente. Arreseygor destacó que hubo un “razonable fair play” durante el proceso.
Se espera que el ganador facture unos US$ 15.000 millones en 25 años, con un retorno mínimo del 6% según el precio del peaje que cobrará el oferente. La operación será a riesgo empresario, sin aval del Estado, e incluirá la modernización, ampliación y mantenimiento del dragado y balizamiento de la VNT.
Durante el Congreso de Puertos Privados, en la Bolsa de Cereales, Arreseygor afirmó que ambas empresas están en el “top mundial” y que si las cotizaciones se ubican en el piso de la banda prevista, “sería bueno que tengamos en un par de meses una baja de por lo menos un 15% de lo que hoy se paga en el río”. El funcionario recordó que el proceso duró un año y medio, con mesas de trabajo participativas, aportes de todos los sectores y en conjunto con gobiernos provinciales. “Creo que fue muy importante la auditoría que nos hizo Naciones Unidas. Nos dejó tranquilos a nosotros, a los usuarios y a la sociedad”, aseguró.
También hubo espacio para la discusión ambiental y audiencias públicas, en las que se recibieron más de 200 consultas. Arreseygor definió el pliego como “el más consensuado que se haya podido lograr”. Al inicio de la licitación se presentaron tres ofertas: las dos belgas y la brasileña DTA Engenharia, que quedó descalificada tras la apertura del Sobre N°1 por no presentar las garantías requeridas. DTA Engenharia hizo una denuncia ante la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) por “distorsiones” en el pliego.
Arreseygor explicó que las dos empresas belgas “son el estilo de concesionario que buscábamos” y que la ONU había certificado que ellas (y unos pocos más) tenían la capacidad de hacerse cargo del sistema. En aproximadamente una semana se compararán los precios. Al abrirse los sobres, las empresas podrán “tomar vistas” de la propuesta de su adversario, información que suele filtrarse antes del anuncio oficial.
