La Asociación de Personal del INTA manifestó su rechazo a medidas que califican como «desmantelamiento» del organismo, alertando sobre el cierre de unidades y la subasta de patrimonio experimental.
La Asociación de Personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (APINTA), Seccional El Colorado, expresó su rechazo a una serie de medidas que, según afirma, configuran un plan de desmantelamiento del organismo. Desde la entidad sindical señalan que lo presentado como una «reestructuración» implica en realidad el cierre de Agencias de Extensión en diversas zonas del país, incluyendo oficinas de desarrollo rural en Chaco y Formosa.
La agrupación exige explicaciones sobre la situación laboral del personal afectado por estos cierres y advierte sobre la incertidumbre que genera en los trabajadores. Asimismo, hace un llamado a los directivos del INTA para que, según su perspectiva, defiendan la institución y su capital humano.
Uno de los puntos centrales de la denuncia es la posible venta de campos experimentales. Mencionan específicamente el riesgo sobre el Campo Anexo de Bartolomé de las Casas, considerado clave para la investigación ganadera. Argumentan que estos activos son patrimonio de todos los argentinos y no deberían ser enajenados.
Finalmente, APINTA repudia la implementación de retiros voluntarios, que interpretan como un vaciamiento de conocimiento del Estado, y exige el cese de lo que califica como persecución a dirigentes sindicales. La postura del sindicato es clara en la defensa del INTA como motor de innovación y soporte de la agricultura familiar.
