Los cuatro astronautas de la histórica misión lunar comparten detalles de su rutina diaria, desde la comida hasta el ejercicio, en el confinado espacio de la cápsula.
Los cuatro miembros de la tripulación de la misión Artemis II, que se dirige hacia la Luna, realizan una travesía inédita mientras adaptan su vida cotidiana al reducido espacio de la cápsula Orion, comparable al interior de dos minivans. La especialista de misión Christina Koch, la primera mujer en viajar al espacio profundo, comparó los preparativos del viaje de 10 días con la planificación de un viaje de campamento.
«Representa unión y algo un poco fuera de lo común», afirmó en un video difundido por la NASA. Las provisiones a bordo incluyen 58 tortillas, 43 tazas de café, carne a la barbacoa y cinco tipos de salsa picante. Un elemento particularmente relevante es el baño, el primero real en una misión de espacio profundo, que presentó un inconveniente técnico que Koch logró resolver, bromeando al autodenominarse «la fontanera del espacio».
El comandante Reid Wiseman reportó problemas con el correo electrónico, específicamente con Microsoft Outlook, que fueron solucionados por el equipo de control en Tierra. Para mantener su condición física en microgravedad, los astronautas realizan 30 minutos diarios de ejercicio con un dispositivo especial y siguen una estricta rutina de sueño, utilizando bolsas de dormir adheridas a las paredes.
La NASA actualizó recientemente su política para permitir el uso de celulares, con el fin de que la tripulación pueda capturar y compartir momentos del viaje. A pesar de la exigencia técnica de la misión, los astronautas también experimentan momentos de asombro y ligereza, describiendo la sensación de flotar como un regreso a la infancia.
