El 11 de junio de 1982, en el contexto de la Guerra de Malvinas, el papa Juan Pablo II se detuvo en la estación de Morón camino a Luján. Ante la falta de tiempo para visitar la catedral, el obispo Justo Oscar Laguna llevó la imagen de la Virgen del Buen Viaje a la estación para que el pontífice la bendijera.
El 11 de junio de 1982, el papa Juan Pablo II arribó a la Argentina en medio de la Guerra de Malvinas. Su visita, no prevista originalmente, incluyó una escala en la estación de tren de Morón antes de continuar hacia la Basílica de Luján.
Según recordó Ezequiel Pavese, coordinador del Museo de la Catedral de Morón, en diálogo con LA NACION, el pontífice había programado un viaje al Reino Unido ese año, pero el conflicto bélico motivó una escala en Buenos Aires. Permaneció en el país durante 31 horas, entre el 11 y el 12 de junio, bajo la dictadura de la Junta Militar.
El gobierno de facto declaró el 11 de junio como día no laborable en la Capital Federal y algunos partidos de la Provincia de Buenos Aires, y el 12 de junio como feriado nacional, mediante la Ley 24940, sancionada y promulgada por Leopoldo Fortunato Galtieri.
La organización de la visita fue improvisada. El primer día, Juan Pablo II recorrió Buenos Aires en papamóvil y luego se dirigió a la estación de Morón para abordar un vagón reformado con destino a Luján.
Pavese detalló que estaba previsto que el Papa ingresara a la catedral de Morón para rezar ante la Virgen del Buen Viaje, pero por cuestiones de tiempo no pudo hacerlo. Entonces, el obispo Justo Oscar Laguna decidió llevar la imagen a la estación: «Bajamos la Virgen del altar y se la llevamos hasta la estación. Así le dio a Juan Pablo II la bienvenida y él bendijo la imagen», relató Pavese.
En el vagón que transportó al pontífice también viajaron una pequeña estatua de la Virgen del Buen Viaje y un mate.
Pavese señaló que Morón fue la primera posta del Camino Real y que por esa característica el Papa quiso detenerse allí. «Por este motivo, quiso homenajear y recordar este atributo especial de Morón con la Virgen del Buen Viaje», afirmó.
El día de la visita estaba nublado y frío. «Estuvimos esperando porque la actividad se retrasó mucho. La pasada por Avenida Rivadavia fue rapidísima, pero hubo una participación espontánea de la gente junto con instituciones de la iglesia», describió Pavese. Agregó que había banderines blancos y amarillos, se tiraron papelitos y las casas se decoraron. «Se vendían hasta souvenirs y estampillas. Había entusiasmo porque era la primera vez que un Papa visitaba la Argentina», concluyó.
En cuanto a la visita de León XIV, Pavese explicó que el pontífice pasará en papamóvil por el acceso oeste, no por la avenida Rivadavia, y que no irá a la catedral. «León pasará por Morón, no va a ir a la catedral como estuvo previsto que lo hiciera Juan Pablo II, pero cruzará por el municipio», indicó. Se espera que León XIV visite la Basílica de Luján el 11 de noviembre, donde oficiará una misa y bendecirá la imagen de la patrona de la Argentina.
