La empresa china Nuctech, ganadora de una licitación para proveer cuatro equipos de identificación por espectroscopia Raman a la Casa Militar, fue objeto de investigaciones en Canadá y la Unión Europea por presuntos vínculos con el Partido Comunista Chino y subvenciones estatales. El contrato argentino, adjudicado el 26 de octubre, asciende a 220 mil dólares.
La empresa china Nuctech, adjudicataria de una licitación para proveer cuatro equipos de identificación por espectroscopia tipo Raman al área de Química Biológica y Nuclear (QBN) de la Casa Militar, fue objeto de investigaciones en Canadá y la Unión Europea por presuntos vínculos con el Partido Comunista Chino y por recibir subvenciones estatales que le permitirían ofrecer precios más competitivos.
La licitación 23-0018-LPU26, a cargo de la Secretaría General que dirige Karina Milei, se adjudicó el 26 de octubre por un monto total de 220 mil dólares. De las siete empresas que presentaron ofertas, dos fueron desestimadas por incumplimiento de requisitos administrativos y el resto por conveniencia económica. Nuctech presentó el precio más bajo entre las ofertas que cumplieron con la reglamentación: las propuestas de Magallanes Media S.A. (372 mil dólares) y Quialedo S.A. (390 mil dólares) fueron un 69% y un 77% más caras, respectivamente.
En 2020, la Cámara de los Comunes de Canadá convocó a 16 testigos en una investigación por la adjudicación de una orden de compra de equipos de seguridad para embajadas canadienses, entre ellos detectores de metales. Charles Burton, investigador del Centre for Advancing Canada’s Interests Abroad, afirmó en esa instancia: “Nuctech, al igual que todas las empresas de la República Popular China, está impulsada por el Partido Comunista Chino para servir a los objetivos geoestratégicos del régimen en todo el mundo”.
El informe de 58 páginas de la Cámara de los Comunes señala que la investigación se originó por “preocupaciones en torno a la seguridad de los activos del Gobierno federal” y por la “equidad del mercado”. El documento plantea la sospecha de la existencia de subvenciones del gobierno chino a Nuctech para presentar ofertas más convenientes que sus competidores. “Este documento analiza los desafíos relacionados con Nuctech y China, concretamente el vínculo entre Nuctech y el Partido Comunista Chino, los subsidios de gobiernos extranjeros, la Ley de Inteligencia Nacional de China de 2017 y las relaciones entre Canadá y China”, explica el archivo. “También examina las preocupaciones de seguridad relacionadas con la oferta permanente adjudicada a Nuctech”, agrega.
Nuctech es una empresa con sede en China fundada en 1997 por el hijo del exlíder chino Hu Jintao y, según su página web, está presente en 130 países. En su respuesta al Comité, la empresa se desligó de cualquier vínculo con el gobierno y aseguró ser una sociedad anónima con una composición accionaria abierta y diversa. El contrato en Canadá finalmente no se materializó.
En 2024, funcionarios de la Comisión Europea allanaron dos oficinas de Nuctech en Polonia y Países Bajos, donde incautaron computadoras, teléfonos celulares de empleados y examinaron documentos. Según un artículo de The New York Times, las autoridades “buscaban pruebas de que la empresa era respaldada por el Estado, que alguna vez estuvo dirigida por el hijo del expresidente de China Hu Jintao, había obtenido una ventaja injusta al competir para instalar escáneres de rayos X y sistemas de detección de explosivos en puestos de control fronterizos en más de dos docenas de países europeos”.
En diciembre de 2025, la Unión Europea inició una investigación exhaustiva y en enero de este año publicó en su diario oficial las pruebas recabadas hasta ese momento. Concluyó que existen indicios suficientes para determinar que Nuctech recibió “subvenciones concedidas por las autoridades públicas de la administración central o de las administraciones locales de China, medidas fiscales consistentes en preferencias tributarias, y financiación preferente en forma de préstamos concedidos por bancos cuyas acciones, según considera la Comisión en esta fase, son atribuibles a China”.
En mayo, el gobierno chino se pronunció formalmente y ordenó a sus ciudadanos no colaborar en el proceso de investigación. A través de su Ministerio de Justicia, afirmó que “la investigación antisubvenciones de la UE contra la empresa china de inspección de seguridad Nuctech constituye una jurisdicción extraterritorial ilegal”, según informó la agencia Xinhua. El ministerio agregó que “ninguna organización o individuo puede cumplir o ayudar con la medida ilegal de jurisdicción extraterritorial de la UE”.
La nota de The New York Times también menciona que Nuctech estuvo implicada en investigaciones de corrupción en Namibia y Filipinas, y que fue incorporada “en la lista negra de seguridad nacional de los Estados Unidos”. En 2020, la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de Estados Unidos la incluyó entre las entidades sujetas a restricciones por considerar que sus actividades eran “contrarias a sus intereses”, debido a “un rendimiento inferior al necesario” para realizar los controles.
Los equipos adjudicados en Argentina, según los detalles técnicos de la licitación, son capaces de detectar “el espectro más amplio de sustancias en forma sólida y/o líquida, incluidos explosivos, narcóticos, agentes de guerra química, productos farmacéuticos, materiales peligrosos, aditivos alimentarios y residuos químicos”, con capacidad de identificación de más de 13 mil sustancias. El periodista Sebastián Iñurrieta, de Letra P, señaló que, según fuentes oficiales, parte de los equipos se utilizarán para la verificación de encomiendas y regalos que recibe Javier Milei. Fuentes de Presidencia no respondieron a las consultas de este medio hasta el momento de la publicación.
