La 35ª Marcha del Orgullo LGBT+ se realizó este 7 de noviembre en el centro porteño, con un recorrido modificado que culminó frente al Congreso. La convocatoria incluyó reclamos por una Ley Integral Trans, una normativa antidiscriminatoria y la aprobación del proyecto ‘Reconocer es Reparar’, en un contexto marcado por agresiones a mujeres trans en los Bosques de Palermo.
La 35ª Marcha del Orgullo LGBT+ se llevó a cabo este 7 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. La concentración comenzó después del mediodía en la intersección de avenida Belgrano y Lima, y el recorrido finalizó en la explanada del Congreso, según lo previsto por la organización.
El Gobierno porteño había planteado postergar la convocatoria debido al operativo de seguridad por la visita del papa León XIV, pero finalmente se mantuvo la fecha y se modificó el destino: la marcha no llegó a Plaza de Mayo sino al Congreso.
La Comisión Organizadora convocó con el lema «Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia», mientras que la Línea Histórica utilizó la consigna «¡El orgullo al poder! ¡El odio al carajo!». Entre los participantes se leyeron carteles con mensajes como «Basta de transfobia» y pedidos de justicia por las agresiones ocurridas el domingo anterior en los Bosques de Palermo.
Ese episodio, ocurrido la semana previa, consistió en un ataque a mujeres trans con palos, piedras y conos de tránsito. María Rachid, presidenta de la Federación Argentina LGBT+, declaró que participaron más de cien personas y sostuvo que habría sido una agresión organizada. La Justicia inició una investigación de oficio.
Entre las demandas de la movilización se incluyeron una Ley Integral Trans, una nueva normativa antidiscriminatoria y políticas públicas para prevenir la violencia por orientación sexual e identidad de género. También se reclamó la aprobación del proyecto de Ley «Reconocer es Reparar», que propone una reparación histórica para travestis y personas trans adultas mayores que padecieron violencia estatal por motivos de identidad de género.
La convocatoria contó con el acompañamiento de organismos de derechos humanos y organizaciones sindicales. En el aspecto artístico, estaba previsto que María Becerra encabezara el cierre frente al Congreso y que La Joaqui actuara en el escenario de Lima y Avenida de Mayo.
