El próximo martes se celebran los comicios legislativos en Estados Unidos. Los temas económicos y migratorios dominan la agenda. Las encuestas proyectan una posible pérdida de mayoría para el Partido Republicano en la Cámara de Representantes.
El próximo martes se celebrarán elecciones de medio término en Estados Unidos. Los comicios renuevan la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Dos temas han marcado los meses previos: el costo de vida y la inmigración.
Según datos del Bureau of Labor Statistics (BLS), la inflación acumulada en los últimos 21 años fue del 72%. Un docente que trabajó en la Universidad Northwestern, en las afueras de Chicago, pagaba 1 dólar por el lavado de una camisa en 2005; el mismo servicio cuesta hoy 4,65 dólares, un incremento del 465%, seis veces superior al índice oficial.
El aumento del costo de vida se registra desde hace años, pero se ha acentuado recientemente. Una bolsa de pistachos de casi 700 gramos costaba 15,99 dólares hace dos años en un supermercado mayorista; esta semana se pagó 21,99 por el mismo producto, un 37,5% más, por encima del 7% de inflación acumulada en el período según el BLS.
En el ámbito inmigratorio, la cantidad de visas F1 para estudiantes universitarios otorgadas por el gobierno estadounidense se redujo aproximadamente un 50% al comparar los meses de verano de 2024 y 2025, de acuerdo con un artículo del New York Times. La merma sugiere que estudiantes extranjeros podrían sentirse menos bienvenidos que antes.
Las redadas de la agencia Immigration and Customs Enforcement (ICE) en busca de inmigrantes en situación ilegal son otro indicador de la tendencia. Parte de la ciudadanía ha reaccionado negativamente a los modos de ejecución y a la extensión de los criterios para identificar a quienes deportar. Según encuestas, muchos votantes latinos, que fueron un pilar de apoyo al presidente Trump en 2024, estarían reorientando su apoyo a candidatos del Partido Demócrata.
El presidente Trump fue elegido con el mandato de encauzar la economía y ordenar la situación inmigratoria, dos áreas que una porción importante del electorado consideró deficientes durante la gestión de Joe Biden. A dos años de su segunda administración, encuestas indican descontento de un amplio sector con el desempeño en estos temas.
Las encuestas proyectan que el Partido Republicano podría perder la mayoría en la cámara baja, y existe una probabilidad menor pero no descartable de que ocurra lo mismo en la cámara alta. Si bien el partido en el poder suele retroceder en los comicios de medio término, los sondeos indican que esta caída sería mayor que el promedio histórico.
En el Partido Republicano, el movimiento MAGA pasó de ser periférico antes de 2016 a convertirse en el centro de gravedad en menos de una década. La influencia del presidente Trump se ha reflejado en la elección de candidatos republicanos. En el Partido Demócrata, la campaña de 2024 estuvo centrada en la batalla cultural, mientras que en 2026 se observa una dualidad entre alternativas socialistas y de centro. Abdul El-Sayed y James Talarico, candidatos a senador en Michigan y Texas respectivamente, representan esa dualidad.
En Texas, el candidato republicano Ken Paxton, avalado por Trump, ganó la interna a John Cornyn. El demócrata Talarico se impuso a la congresista Jasmine Crockett, quien fue co-directora del comité de campaña de Kamala Harris en 2024 y recibió su apoyo en la interna. Los demócratas no conquistan una banca en el Senado por Texas desde 1988. Si Talarico superara a Paxton, sería un triunfo de alto impacto a nivel estatal y nacional, y daría impulso a la alternativa de centro para 2028.
Los comicios de medio término serán, por un lado, el emergente del cambio de paradigma y, por el otro, se espera que los resultados intensifiquen ese cambio, con incidencia en las elecciones presidenciales de 2028. Queda por definir si habrá un candidato MAGA u otra alternativa dentro del Partido Republicano, cuál será el rol de Trump en el proceso y si prevalecerá una opción de centro o socialista en el Partido Demócrata.
El martes la ciudadanía expresará su voluntad en las urnas, con la cabeza puesta en el bolsillo y la mirada en la frontera. Al día siguiente comenzará el camino hacia el recambio presidencial.
