Bruno Rodríguez se reunió con el cardenal Ronald Hicks en el marco de la 81 Asamblea General de la ONU. En el encuentro se abordaron las relaciones entre Cuba y la Santa Sede y el impacto de las sanciones económicas de Estados Unidos.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, realizó este lunes una visita de cortesía al arzobispo de Nueva York, el cardenal Ronald Hicks, durante la última jornada de la 81 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En sus redes sociales, el ministro de Relaciones Exteriores de la isla indicó que en el encuentro se intercambió sobre la relación histórica entre la Santa Sede y Cuba.
Rodríguez añadió que se abordó el impacto en el pueblo cubano del bloqueo económico, el cerco energético y la intimidación del gobierno de Estados Unidos hacia terceros países, con el objetivo de asfixiar la economía de la nación caribeña.
El pasado 28 de febrero, el canciller cubano se reunió en El Vaticano con el papa León XIV, quien había solicitado un diálogo sincero y eficaz a La Habana y Washington ante la escalada de tensiones entre ambos gobiernos.
Cuba atraviesa desde hace seis años una de las peores crisis económicas y sociales de las últimas décadas, con escasez de alimentos, combustible y medicinas, una espiral inflacionaria y una dolarización parcial.
Según análisis de organismos internacionales, la situación económica de la isla podría escalar este año a una caída del 10,3 % en su Producto Interior Bruto (PIB), la peor contracción económica de la región, a lo que se sumaría un desplome acumulado de más del 15 % entre 2020 y 2025.
La crisis se ha agravado a partir de enero con una crisis energética por el impacto del cerco petrolero aplicado por Washington, al que se han sumado desde mayo sanciones reforzadas contra sectores vitales de la economía y dirigidas a las empresas que mantienen negocios con el Gobierno cubano.
