La médica psiquiatra que trató a Lucas Grinstein, imputado por el homicidio de su padre, solicitó protección tras la extradición del acusado. La Justicia dispuso medidas por dos años.
La médica psiquiatra que fue profesional tratante de Lucas Grinstein, imputado por el homicidio de su padre, solicitó medidas de protección al enterarse de que su expaciente fue extraditado desde Brasil. La jueza penal, contravencional y de faltas porteña María Julia Correa dispuso una serie de medidas de protección por dos años, tras la intervención del Equipo Especializado en Violencia de Género (EEVG) de la Unidad Fiscal Este del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad.
Según informó el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, la denunciante se presentó en una fiscalía porteña y expresó: “Si sale libre me tengo que mudar de país”. La mujer relató que había sido amenazada y hostigada con mensajes de contenido sexual por parte de su expaciente.
Lucas Grinstein, profesor de francés de 38 años, está acusado de haber atacado con aceite hirviendo a su padre, Daniel Grinstein, en un departamento de Recoleta la madrugada del 20 de junio de 2025. La víctima falleció el 14 de julio de 2025 en el Sanatorio Agote debido a un shock séptico y una falla multiorgánica. El acusado fue extraditado desde Brasil el 11 de este mes y se encuentra detenido en una alcaidía de la Policía de la Ciudad en San Telmo.
El lunes próximo, Grinstein será sometido a un peritaje por profesionales del Cuerpo Médico Forense (CMF) para determinar “si comprendió la criminalidad del acto” y “si en la actualidad está en condiciones de enfrentar el proceso”.
La Oficina de Asistencia a Víctimas y Testigos (Ofavyt) entrevistó a la denunciante, quien manifestó que el imputado había sido su paciente durante poco más de un año y que, tras la interrupción del tratamiento, continuó llamándola desde distintos números con amenazas y le envió mensajes de contenido sexual. La Ofavyt calificó los hechos como “violencia de género contra la mujer bajo las modalidades de violencia psicológica —manifestada mediante amenazas, hostigamiento e intimidación— y de violencia digital, derivada del envío de material sexual, llamadas insistentes y comunicaciones invasivas”.
La víctima expresó estar en estado de alerta permanente, con un marcado aislamiento social: “Cuando entro a mi casa, miro a mis espaldas; cuando voy a llevar a mi hija al jardín, también”. Agregó que no sale ni mantiene vida social, que trabaja desde su domicilio y que asiste al consultorio solo dos veces por semana.
La auxiliar fiscal Gloria Ruiz Moreno, bajo la supervisión de la fiscal coordinadora Genoveva Cardinali, calificó los hechos como “amenazas simples, exhibiciones obscenas y hostigamiento digital en contexto de violencia de género” y pidió medidas urgentes de protección, que fueron ordenadas por la magistrada. Se ordenó al imputado el cese de los actos de perturbación, intimidación y acoso, además de la prohibición de acercamiento y contacto por dos años, y se dispuso una consigna policial en la puerta del consultorio donde atiende la denunciante.
El acusado fue notificado de las restricciones mediante una entrevista realizada por la auxiliar fiscal Ruiz Moreno en el lugar donde permanece detenido por homicidio.
El expediente por homicidio se tramita ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 17, a cargo de la jueza María Gloria Capanegra, con la intervención del fiscal Marcelo Solimine. Grinstein es defendido por el abogado Roque Mazziotti Irigoyen y la querella —las dos hermanas del imputado e hijas de la víctima— está a cargo de los letrados Vadim Mischanchuk y Martín Etchart.
La investigación determinó que la víctima fue al departamento de su hijo, en un edificio de Austria al 1900, Recoleta, entre las 0.14 y las 2.26 del 20 de junio de 2025, donde Lucas Grinstein “arrojó un líquido aún no especificado sobre la cabeza de su padre, lo que le provocó un cuadro compatible con shock séptico debido a quemaduras de tipo AB y B en cara, cuello, cuero cabelludo, tórax, abdomen, miembros superiores y muslos, totalizando un aproximado del 75% de la superficie corporal”.
Tras el ataque, el sospechoso compró un pasaje y viajó a Río de Janeiro, desde donde fue extraditado. En el departamento del acusado se halló un sillón con daños similares a los producidos por un “foco ígneo” y cuatro botellas de plástico con un líquido similar al alcohol etílico. Los peritajes determinaron restos de aceite en el sillón.
Daniel Grinstein ingresó al Hospital Rivadavia caminando y dijo: “Tuve problemas en casa”. Un médico declaró que la víctima “tenía la ropa mojada con un líquido, aparentemente ácido, que corroía los guantes de látex e irritaba los ojos del personal médico”.
La madre del imputado declaró que su hijo podría haber tenido “una conducta negligente mientras cocinaba”. También se dejó constancia de que había sido diagnosticado con psicosis paranoide y esquizofrenia y que había estado internado en dos oportunidades, en 2015 y 2021.
El 24 de julio de 2025, el juez Martín Del Viso, que subrogaba el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 17, había sostenido: “Atendiendo a la gravedad de los hechos investigados, prima facie constitutivos del delito de homicidio agravado por el vínculo, previsto y reprimido por el artículo 80, inciso 1°, del Código Penal y por el cual el imputado deberá responder en calidad de autor, así como también lo requerido por el representante del Ministerio Público Fiscal, toda vez que se ha determinado que el nombrado abandonó el país en la misma fecha en que tuvo lugar el suceso pesquisado con destino a Brasil, corresponde disponer su detención nacional e internacional, que se avizora además como la única medida prudente para asegurar de momento la sujeción del imputado al proceso”.
