El cineasta Manuel Menchón estrena ‘La voz quebrada’, un documental que explora la relación entre el poeta y el periodista, y las circunstancias de su asesinato hace 90 años.
El último lunes se presentó el documental La voz quebrada, dirigido por Manuel Menchón, que aborda la historia de amor entre Federico García Lorca y Juan Ramírez de Lucas, así como el contexto de la Guerra Civil española y el asesinato del poeta en 1936.
Según Menchón, el filme recupera «el capítulo desconocido del gran amor de Lorca… La historia íntima de un amor interrumpido en el contexto de un país quebrado por la tragedia». El documental se basa en el diario de Juan Ramírez de Lucas, quien escribió: «Quiero que estos recuerdos vean la luz tras mi muerte».
En el verano de 1936, Lorca y Ramírez de Lucas proyectaban abandonar España y comenzar una nueva vida en el extranjero. Semanas después, Lorca fue asesinado en Granada al inicio de la Guerra Civil. El documental, según su director, «recupera aquella historia truncada y se adentra en una dimensión íntima y amorosa de Lorca vinculada a sus últimos meses de vida».
Menchón declaró que durante los más de cuatro años de trabajo reconoció en el presente «los mecanismos del horror que cuenta la película: señalar al diferente, normalizar la mentira y el odio». Añadió: «Es fácil homenajear a Lorca, lo difícil es combatir el odio que lo llevó a la muerte. Juan Ramírez de Lucas encarna otra consecuencia: sobrevivir obligado a ocultar su amor y silenciar su vida».
El cineasta explicó que la película busca «reparar» y «abrazar» tanto a Lorca como a Juan, «al que sobrevivió, al que tuvo que esconder su amor, sus recuerdos y una parte esencial de su vida». También señaló que le interesaba «mirar no solo al genio asesinado, sino también al hombre que quedó al otro lado de la tragedia, condenado a seguir viviendo en silencio».
Sobre la motivación para realizar el documental, Menchón contó que llegaron a sus manos las primeras páginas del diario de Juan y que, días después, un amigo cercano recibió una paliza por ir de la mano con su pareja del mismo sexo. «Aquello me conmocionó. Entonces entendí el silencio de Juan de otra manera. Y entendí también que el asesinato de Lorca no era algo tan lejano. El pasado está más vivo que nunca», afirmó.
El director sostuvo que hace cine sobre el pasado porque «sus consecuencias siguen organizando nuestro presente». Asimismo, expresó su admiración por Argentina: «Envidio la determinación con la que Argentina ha luchado por la verdad y la justicia. En España siguen quedando muchas víctimas en fosas y cunetas, familias que no han podido recuperar a los suyos como en Argentina».
La película, según Menchón, «habla de un encuentro íntimo, pero también de un mundo que convertía la intimidad en peligro».
