Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal basado en el Presupuesto 2027, la recaudación tributaria debe recuperarse en el último cuatrimestre de 2026 tras caer 3,8% real entre enero y agosto. Para 2027, el proyecto oficial prevé un crecimiento real de 5,7%, impulsado principalmente por IVA y Ganancias.
La recaudación tributaria deberá crecer 5,4% real interanual en los últimos cuatro meses de 2026 para que el año cierre con la caída de 0,9% prevista por el Gobierno, según un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) que dirige Nadin Argañaraz. El informe, según señala el propio instituto, está basado exclusivamente en las proyecciones del Presupuesto 2027.
El desafío surge del desempeño acumulado hasta agosto. En los primeros ocho meses del año, la recaudación total registró una caída real interanual de 3,8%. Para que 2026 termine con una baja de sólo 0,9% real, como contempla el Presupuesto, el último cuatrimestre deberá mostrar una recuperación considerable.
IARAF aclara que no se trata de una proyección propia. El trabajo calcula las variaciones reales implícitas en las pautas presupuestarias y utiliza únicamente los supuestos contenidos en el proyecto enviado por el Gobierno al Congreso.
La recaudación deberá pasar de caer 3,8% a crecer 5,4%
El estudio señala que, durante enero-agosto de 2026, el total de recursos tributarios perdió 3,8% en términos reales frente al mismo período del año anterior. Para cumplir la pauta oficial, entre septiembre y diciembre deberá aumentar 5,4% real. El resultado de ambos períodos llevaría al cierre anual de -0,9%.
El esfuerzo no será igual para todos los impuestos. El caso más exigente es el de los Derechos de Exportación. Entre enero y agosto, su recaudación cayó 28,3% real, pero para cumplir con la proyección anual deberá crecer 65,8% real en los últimos cuatro meses. Con ese recorrido, el año terminaría con una baja de 11,8%.
También deberá acelerarse Ganancias. El impuesto mostró un aumento real de 5,5% en los primeros ocho meses y, según las cifras del Presupuesto, tendrá que crecer 14,5% real entre septiembre y diciembre. El resultado anual esperado es una suba de 8,5%.
En Seguridad Social se necesita directamente un cambio de signo: después de caer 3,6% real hasta agosto, los recursos deberían aumentar 4,8% real en el último cuatrimestre. El año cerraría igualmente con una baja de 1%.
Qué tiene que pasar con el IVA
El IVA es el tributo de mayor peso dentro de la recaudación y también deberá mejorar su comportamiento.
Hasta agosto acumuló una caída real de 6,6%. Entre septiembre y diciembre el Presupuesto supone que esa baja se moderará a 3%, lo que permitiría terminar 2026 con una contracción de 5,4% real.
La trayectoria es distinta en Bienes Personales. En los primeros ocho meses había mostrado una suba real de 7,3%, pero para el período septiembre-diciembre debería caer 33,9%, de acuerdo con las cifras implícitas en el proyecto.
En el resultado anual, seis de los diez tributos relevados por IARAF terminarían 2026 con caídas reales. Los mayores retrocesos corresponderían a Internos Coparticipados (-20,2%), Derechos de Importación y Tasa Estadística (-19,3%) y Derechos de Exportación (-11,8%). También bajarían IVA Neto (-5,4%), Créditos y Débitos en Cuenta Corriente (-2,8%) y Seguridad Social (-1%).
Entre los que aumentarían se destacan Combustibles (+20,5%), Ganancias (+8,5%) y Bienes Personales (+0,6%). IARAF advierte que la fuerte suba de 132,9% asignada a “Otros Impuestos” corresponde a una categoría residual y heterogénea y debe interpretarse con cautela.
El informe también desagrega cómo se repartiría la recaudación entre el Gobierno nacional y las provincias.
Hasta agosto, los recursos coparticipables destinados a provincias y CABA habían caído 1,3% real, mientras que la porción que permanece en manos de la Nación retrocedió 5%.
Para septiembre-diciembre, el Presupuesto supone una recuperación de 6,5% real en la parte correspondiente a la Nación y de 3,2% en los recursos destinados a provincias y CABA. Esa combinación es la que deriva en el crecimiento total de 5,4%.
Al cierre de 2026, la recaudación que reciben provincias y CABA quedaría prácticamente estable, con una suba real de 0,1%, mientras que la porción nacional caería 1,4%. Según IARAF, la baja real de la recaudación del año recaería así principalmente sobre los recursos que quedan en manos del Gobierno nacional.
Lo que ocurra de acá a diciembre no sólo define el resultado de este año. También determina el punto de partida sobre el que fue construido el Presupuesto 2027.
IARAF advierte que si la recaudación efectiva de los próximos meses queda por debajo de la pauta presupuestada, el Gobierno probablemente deberá ajustar el nivel de gasto para sostener el equilibrio fiscal. El mismo razonamiento alcanza a las provincias. Si, por el contrario, los ingresos superan la previsión, habría mayor margen para aumentar el gasto.
Por eso, la recuperación de 5,4% prevista para el último cuatrimestre tiene una doble importancia: completar el resultado fiscal de 2026 y establecer la base desde la que comienza la proyección de 2027.
Para 2027, la recaudación deberá crecer 5,7% real
El camino planteado para el año próximo supone una mejora adicional.
Según los cálculos de IARAF sobre el proyecto de Presupuesto, la recaudación tributaria nacional total crecería 5,7% real en 2027 respecto del cierre proyectado para este año.
Sólo dos tributos tendrían una caída real: Bienes Personales (-11,1%) y los recursos de la Seguridad Social (-1%).
El resto mostraría aumentos. Los mayores porcentajes corresponderían a Combustibles (+31,7%), Derechos de Exportación (+16,8%), Derechos de Importación y Tasa Estadística (+15,1%), Monotributo Impositivo (+9,4%), Ganancias (+7,9%) e IVA Neto (+6%).
Sin embargo, los impuestos con mayor tasa de crecimiento no son necesariamente los que más aportarán a la mejora total.
IVA y Ganancias deberán explicar más de la mitad de la mejora de 2027
Por su peso en la estructura tributaria, IVA y Ganancias aparecen como las dos piezas centrales del crecimiento previsto para 2027.
Entre todos los impuestos cuya recaudación aumentaría en términos reales, el IVA aportaría 32% de la suba total, mientras que Ganancias explicaría otro 29%. Combustibles aportaría 16%.
Entre los tributos que caerían, Seguridad Social explicaría 68% de la reducción y Bienes Personales el 32% restante.
La composición también modificaría el reparto entre Nación y provincias. Para 2027, el Presupuesto proyecta un aumento real de 7,3% en la recaudación destinada a provincias y CABA y de 5% en la que queda en poder de la Nación. El resultado consolidado sería el crecimiento de 5,7%.
El Presupuesto, de esta manera, descansa primero en una recuperación fuerte de los ingresos durante el último tramo de 2026 y luego en otra mejora real durante 2027. El número inmediato es el más exigente: después de ocho meses con una caída de 3,8%, la recaudación deberá pasar a crecer 5,4% real entre septiembre y diciembre para que el cierre fiscal se ajuste al escenario presentado por el Gobierno.
