La iniciativa, impulsada por el estudiante de arquitectura Máximo Chinen, plantea un plan integral de restauración patrimonial, mejoras en el espacio público y un esquema de semipeatonalización durante los fines de semana. La propuesta se apoya en la cuenta de Instagram Mirar Hacia Arriba y en una petición en Change.org.
La Avenida de Mayo, inaugurada en 1894, conecta la Casa Rosada con el Congreso Nacional y fue concebida como un eje cívico y comercial de estilo europeo. Más de 130 años después, una campaña ciudadana impulsada por Máximo Chinen, estudiante de arquitectura de la FADU-UBA y creador de la cuenta Mirar Hacia Arriba, propone un plan de restauración integral para el corredor.
La iniciativa incluye la restauración de fachadas, la incorporación de luminarias de inspiración histórica, bancos y mobiliario urbano de época, mejoras en veredas, espacios verdes e iluminación cálida orientada a los edificios. También plantea ordenar la cartelería comercial, reducir el impacto visual de cables y equipos de aire acondicionado, y establecer criterios para intervenciones sobre fachadas y plantas bajas.
Uno de los puntos centrales es la recuperación del perfil de boulevard y la creación de un esquema semipeatonal durante los fines de semana, con circulación vehicular en un sector y peatonal en otro, similar al de la Avenida Corrientes. El objetivo es incrementar el flujo de personas, favorecer el consumo y generar un entorno más atractivo para restaurantes, comercios, hoteles y actividades culturales.
La propuesta también contempla una poda controlada del arbolado, ya que el crecimiento de las copas bloqueó algunas fachadas y perspectivas históricas, entre ellas la visual hacia la cúpula del Congreso desde Plaza de Mayo.
Según Chinen, la petición en Change.org reunió aproximadamente 2.000 firmas y fue presentada ante autoridades del Gobierno de la Ciudad. La cuenta Mirar Hacia Arriba alcanzó cerca de 1,9 millones de visualizaciones en redes sociales.
El historiador Leonel Contreras, autor de Rascacielos porteños y Buenos Aires: leyendas porteñas, señaló que la Avenida de Mayo representó una intervención urbana inédita en Latinoamérica. “Fue la primera vez que se abrió una avenida en Latinoamérica a ese nivel. Se rompe parte del Cabildo para abrir la Avenida de Mayo. Esto no existía: fue una novedad total”, afirmó.
La periodista e investigadora Mariela Blanco, autora de Tan Buenos Aires (Dunken), sostuvo que la avenida nació como parte de un proyecto de transformación más amplio. “Antes de que Buenos Aires comenzara a pensarse como una gran ciudad moderna, Avenida de Mayo fue concebida como una declaración de lo que la Argentina quería mostrarle al mundo”, declaró.
En cuanto al mercado inmobiliario, la oferta residencial sobre la avenida presenta una brecha amplia: viviendas grandes y de categoría pueden alcanzar valores cercanos a los u$s900.000, mientras que algunos monoambientes antiguos parten de aproximadamente u$s45.000. Los espacios corporativos de la zona tienen alquileres que promedian alrededor de u$s7 por m2, en un mercado afectado por la salida de empresas del Microcentro.
Chinen sostuvo que una recuperación patrimonial podría generar un efecto multiplicador: “La llegada de la actividad hotelera, comercial y turística a la zona automáticamente levantaría el valor de las propiedades”. La propuesta contempla incentivos tributarios o créditos a tasa cero para quienes restauren inmuebles, aunque el impulsor aclaró que ese aspecto debería definirse con especialistas.
La campaña puede apoyarse en Change.org a través de la petición “Mirar Hacia Arriba BA”.
