Romina María de los Ángeles Calvo, de 40 años, fue asesinada a puñaladas por su esposo, Walter Verón. En el living de la vivienda, los investigadores hallaron un altar con imágenes religiosas y oraciones dirigidas a Verónica Asad, conocida como ‘Pitty la numeróloga’.
Los investigadores del femicidio de Romina María de los Ángeles Calvo, de 40 años, asesinada a puñaladas por su esposo, Walter Verón, hallaron en el living de la vivienda un altar con imágenes religiosas y oraciones dirigidas a Verónica Asad, conocida como “Pitty la numeróloga”, según informaron fuentes judiciales a LA NACION.
El altar se encontraba en el domicilio ubicado en Pedro Morán al 5200, en el barrio porteño de Villa Devoto. Las oraciones solicitaban la ayuda de Asad para que los negocios funcionaran, según las mismas fuentes.
Verón mencionó a “Pitty la numeróloga” en una carta que escribió antes del hecho. En el texto, secuestrado por la Policía de la Ciudad y entregado al juez nacional en lo criminal y correccional Darío Bonanno, Verón escribió: “Esa Pitty le cambió toda su personalidad”.
El juez Bonanno espera el informe preliminar de la autopsia. Según los uniformados que observaron el cuerpo, Calvo presentaba más de 40 heridas cortantes.
Asad, entrevistada por el canal TN tras hacerse público el femicidio, declaró: “Era una persona espectacular. No podíamos creer lo buena persona que era y el talento que tenía”. También indicó que Calvo era dueña de uno de los locales de su marca Pitty Velas y que tenía planes de abrir otro negocio cerca de su casa.
Fuentes judiciales confirmaron que Asad está bajo investigación por una denuncia por presunto aprovechamiento de personas en situación de vulnerabilidad para despojarlas de sus bienes. Los voceros señalaron: “Quizá Calvo estaba en estado de vulnerabilidad”.
El hecho fue denunciado al 911 por el hijo de la víctima, luego de que su hermana menor le avisara que su padre estaba atacando a su madre. El hijo también se comunicó con Asad por teléfono y le dijo: “Mi mamá no va a poder ir a trabajar. Papá mató a mamá”.
En la carta de despedida, Verón expresó: “Quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de esta injusticia que estoy pasando. Trabajé tanto por ella y por mis hijos. No la aguanto más”. También escribió: “Siempre me recagó con todo” y “Me quiere fuera de la casa. La gente no sabe lo que yo trabajé por todos”. Además, mencionó deudas generadas por ella y una venta de una propiedad en La Tablada, La Matanza, cuyo dinero el juez Bonanno busca determinar.
Tras el ataque, Verón intentó escapar y fue detenido por la Policía de la Ciudad a 200 metros del lugar. Se había autolesionado y permanece internado en estado grave en el Hospital Vélez Sarsfield. En la vía pública, en Alta Gracia al 3300, se secuestró un cuchillo metálico con mango plástico blanco, que sería el arma homicida.
