El líder religioso de Irán nombró a dos generales de la Guardia Revolucionaria en puestos clave de seguridad. Estados Unidos, por su parte, prepara un paquete de sanciones económicas. El cierre del estrecho de Ormuz continúa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó una ofensiva militar para abrir el estrecho de Ormuz y optó por un paquete de sanciones económicas contra Irán, que se anunciaría en los próximos días.
Mientras tanto, el líder religioso de Irán, Mojtaba Khamenei, designó al general Mohsen Rezaee como su representante en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y a Mohammad Baqer Zolqadr como su principal asesor político. Ambos pertenecen a la Guardia Revolucionaria.
Un día antes de asumir como asesor, Zolqadr presentó un ultimátum con cinco condiciones para la apertura del estrecho. Según la agencia estatal IRNA, Zolqadr declaró: “Hasta que Estados Unidos no corrija su comportamiento, el estrecho de Ormuz no se abrirá”. Las condiciones incluyen: el fin de la guerra y la agresión contra Irán y sus aliados, el retiro de fuerzas militares de los alrededores, el pago de daños por guerras pasadas, el levantamiento de sanciones y la liberación de bienes congelados.
Estados Unidos, a través del secretario del Tesoro, Scott Bessent, prepara nuevas sanciones económicas. Irán mantiene un acuerdo con Omán sobre Ormuz y solo permitiría la libre navegación si se aceptan sus condiciones.
El precio del petróleo abrió al alza este día. El cierre del estrecho afecta el comercio de combustible y la economía de Estados Unidos. Trump busca estabilizar la economía antes de las elecciones de medio término.
