Un sismo de magnitud 4.1 se registró este domingo a las 22:49 horas, con epicentro a 20 km al suroeste de Huixtla, Chiapas, según el Servicio Sismológico Nacional (SSN).
Huixtla fue el epicentro de un sismo de magnitud 4.1 que se registró este domingo a las 22:49 horas, en el estado de Chiapas, México. El movimiento telúrico ocurrió a 20 km al suroeste de la ciudad y tuvo una profundidad de 91.6 km, de acuerdo con la información preliminar del Servicio Sismológico Nacional (SSN).
Las coordenadas del epicentro son 15.058 grados de latitud y -92.634 grados de longitud.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre daños ocasionados por el sismo. El SSN señaló que la información es preliminar y podría ser actualizada.
El SSN enfatizó que los sismos no se pueden predecir, ya que no existe ningún método o tecnología actual que permita conocer cuándo tendrá lugar un movimiento telúrico.
México se encuentra en un contexto tectónico en el que se documentan decenas de sismos todos los días, aunque la mayoría son de baja magnitud y resultan imperceptibles.
Ante una actividad sísmica significativa, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda no caer en rumores ni noticias falsas, e informarse solo en fuentes oficiales, como las autoridades de Protección Civil locales, estatales y federales.
Entre las recomendaciones posteriores a un sismo, se incluye revisar la vivienda en busca de daños, usar el celular solo en caso de emergencia, no encender cerillos o velas hasta asegurarse de que no hay fuga de gas, y permanecer alerta ante posibles réplicas.
Como medidas preventivas, se sugiere preparar un plan de protección civil, participar en simulacros de evacuación, identificar zonas de seguridad en casa, escuela o lugar de trabajo, y preparar una mochila de emergencia.
Durante un sismo, se recomienda conservar la calma, ubicarse en una zona de seguridad, alejarse de objetos que puedan caer; si se está en un vehículo, estacionarse y alejarse de edificios, árboles y postes; y si se está en la costa, alejarse de la playa y refugiarse en zonas altas.
La alerta sísmica no se activa en todos los temblores, sino que depende de varios factores. Su funcionamiento se basa en una red de sensores que, al detectar un sismo fuerte, emite una señal mediante ondas de radio para alertar a las ciudades con cobertura, con un tiempo variable de anticipación.
Hay 96 sensores de alerta sísmica instalados desde Bahía de Banderas, en Jalisco, hasta el Istmo de Tehuantepec, incluyendo la región del Alto Balsas en Guerrero, el sur de Puebla, y el centro y norte de Oaxaca.
La cobertura de la alerta sísmica llega a ocho ciudades: Guadalajara (Jalisco), Acapulco y Chilpancingo (Guerrero), Morelia (Michoacán), y las capitales de Puebla, Colima, Oaxaca y Ciudad de México.
Si un temblor ocurre fuera de la zona de cobertura, el sistema no alertará. Si el epicentro es cercano a alguna de las ciudades con cobertura, el aviso podría llegar al mismo tiempo que las ondas sísmicas.
El Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (Cires) es la institución que opera la Alerta Sísmica.
México está en constante riesgo de sismos de gran magnitud, como los ocurridos en 1985 y 2017. El terremoto más fuerte registrado en la historia del país ocurrió el 28 de marzo de 1787, con epicentro en Oaxaca y magnitud 8.6, que provocó un tsunami que penetró 6 kilómetros tierra adentro.
Un estudio del Cires de 2009 sugiere que grandes terremotos con magnitudes de 8.6 o mayores podrían ocurrir en los próximos años, con epicentro en las costas de México y Centroamérica, debido a la acumulación de energía en la Brecha de Guerrero.
El sismo del 19 de septiembre de 1985 ocurrió a las 7:19 horas locales, con magnitud 8.2 y epicentro en Guerrero. El del 19 de septiembre de 2017 se registró a las 13:14 horas, con epicentro en los límites de Puebla y Morelos, y dejó 369 muertes en el centro del país.
