InicioPolíticaEl Pacto Histórico no asistirá a la posesión de Abelardo de la...

El Pacto Histórico no asistirá a la posesión de Abelardo de la Espriella; en 2014 el Centro Democrático también se ausentó

El partido Pacto Histórico confirmó que sus 61 congresistas no asistirán a la ceremonia de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, prevista para el 7 de agosto de 2026 en Cali. La colectividad, que se declaró en oposición, anunció movilizaciones pacíficas. No es la primera vez que un partido político se ausenta de una transmisión de mando en Colombia: en 2014, el Centro Democrático no concurrió a la investidura de Juan Manuel Santos.

El 7 de agosto de 2026 se llevará a cabo la posesión de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de la República de Colombia, tras haber sido elegido con cerca de 13 millones de votos en las elecciones realizadas el 21 de junio.

A diferencia de las anteriores ocasiones donde la transmisión de mando se realizaba en el Capitolio Nacional en Bogotá, para esta ocasión la sesión se desarrollará en el Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, en la capital del departamento del Valle del Cauca. Previamente, el cambio de lugar fue aprobado en el Congreso de la República. Al evento asistirán dirigentes políticos, altas cortes del país e invitados internacionales como los presidentes Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), José Antonio Kast (Chile), Santiago Peña (Paraguay) y el rey Felipe VI de España.

La posesión contará con la ausencia de la bancada de 61 congresistas del partido Pacto Histórico, que previamente se declaró en oposición al Gobierno entrante. Según la colectividad, la decisión obedece a una estrategia de desobediencia civil y resistencia democrática, que formaliza la ruptura con el gobierno entrante y que irá acompañada por movilizaciones callejeras para defender las reformas sociales aprobadas en el periodo legislativo anterior.

El bloque opositor sostiene su postura sobre tres ejes. El primero apunta a la legitimidad política del resultado electoral de junio, que sus dirigentes objetan pese a reconocer la legalidad del dictamen institucional. El segundo se centra en el tono discursivo de De la Espriella hacia la izquierda; el congresista Heráclito Landínez sostuvo que esa retórica amenaza la convivencia democrática y deteriora cualquier posibilidad de concertación. Dentro de ese señalamiento, los dirigentes citan una frase pública del mandatario electo: “destripar a la izquierda”. El tercer punto de fricción es el debate sobre la doble nacionalidad del presidente electo, ya que sectores de la coalición objetan que De la Espriella tenga ciudadanía de Estados Unidos y consideran que un jefe de Estado colombiano no debería mantener juramentos ni compromisos de lealtad con una potencia extranjera.

Las manifestaciones previstas por la colectividad se realizarán en las ciudades de Bogotá, Cali y Barranquilla, y los organizadores insistieron en que serán de carácter pacífico.

Este desplante del Pacto Histórico no es el primero que se registra en la historia de Colombia. En 2014, el partido Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, se ausentó de la posesión presidencial de Juan Manuel Santos el 7 de agosto de ese año. La colectividad, fundada en 2013, había manifestado su desacuerdo con las conversaciones de paz que el Gobierno Santos adelantaba con la antigua guerrilla de las Farc en La Habana (Cuba). Pese a que el partido ganó la primera vuelta presidencial con su candidato Óscar Iván Zuluaga, perdió la segunda vuelta con Santos. El uribismo sostuvo que el triunfo de Santos carecía de legitimidad democrática y decidió no asistir a la posesión.

La ausencia del Centro Democrático en 2014 se basó en tres argumentos: la denuncia de abuso de poder y ventajismo, con acusaciones de una “violación flagrante” de los topes electorales y del uso de recursos del Estado (lo que el partido denominó “mermelada política”); el escándalo del hacker Andrés Sepúlveda, por el cual el partido acusó al gobierno saliente de orquestar un complot judicial e infiltrar la campaña de Zuluaga; y la presencia de delegaciones internacionales en la ceremonia, entre ellas el entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

En lugar de asistir a la ceremonia, los 39 congresistas electos del Centro Democrático (20 senadores y 19 representantes) realizaron un acto paralelo de protesta en los Juzgados de Paloquemao, donde radicaron una denuncia penal que, según el partido, reunía pruebas de fraude electoral, compra de votos y coacción al elector en distintas regiones del país.

Más noticias
Noticias Relacionadas