InicioEconomíaAntonio Escohotado: “¿Hay algún enemigo del ‘pueblo’, aparte del ‘pueblo’ mismo?”

Antonio Escohotado: “¿Hay algún enemigo del ‘pueblo’, aparte del ‘pueblo’ mismo?”

El filósofo español Antonio Escohotado (1941-2021) dejó una reflexión sobre la relación entre el individuo y lo colectivo, en la que cuestiona el concepto de ‘pueblo’ como abstracción política.

El filósofo español Antonio Escohotado (1941-2021) formuló la pregunta: “¿Hay algún enemigo del ‘pueblo’, aparte del ‘pueblo’ mismo?”. La interrogante se inscribe en su crítica a las dinámicas colectivistas y al uso retórico del término “pueblo” en el discurso político.

Escohotado, traductor, ensayista y profesor universitario, desarrolló una obra que abarcó la filosofía del conocimiento, la economía y la historia de las ideologías. Entre sus trabajos se destaca “Historia general de las drogas”. En sus escritos defendió el aprendizaje empírico y la responsabilidad individual frente al paternalismo estatal.

La frase citada contradice el aforismo atribuido al poeta Antonio Machado: “solo el pueblo salva al pueblo”. Escohotado sostenía que la noción de “pueblo” suele emplearse como una abstracción para justificar el autoritarismo. Afirmaba que los ciudadanos, al adoptar discursos de victimismo o envidia social, pueden respaldar regímenes que luego limitan sus libertades.

Esta perspectiva se relaciona con su investigación sobre el pensamiento colectivista en “Los enemigos del comercio”. El filósofo señalaba que “la libertad es no tener miedo” y que el obstáculo para la emancipación humana es el temor a asumir los propios actos. En sus últimas reflexiones, escribió: “pensar es dudar”, y consideraba que renunciar al juicio crítico individual para diluirse en el pensamiento colectivo constituye una forma de autotiranía.

En contraste, la filósofa belga Chantal Mouffe argumenta que “la construcción de un ‘pueblo’ es la condición misma de la democratización de la sociedad”. Para Mouffe, el concepto de pueblo es necesario para cuestionar desigualdades y revitalizar la democracia. Por su parte, el filósofo francés Jacques Rancière, en “El odio a la democracia”, sostiene que “la democracia no es el gobierno de la muchedumbre, sino la potencia de los que no tienen ningún título para gobernar”.

El debate filosófico expone la tensión entre lo individual y lo colectivo. El escritor Henrik Ibsen, en su obra “Un enemigo del pueblo”, escribió: “Los mayores peligros en la sociedad son las verdades milenarias”.

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