La cartelera porteña ofrece musicales, teatro a oscuras, rock y comedia infantil durante las vacaciones de invierno. Las funciones se desarrollan entre julio y agosto en distintos teatros de la Ciudad de Buenos Aires.
Durante las vacaciones de invierno, la oferta teatral en Buenos Aires incluye musicales, obras a oscuras, comedia rockera y espectáculos infantiles. A continuación, se detallan cuatro propuestas.
Charlie y la Fábrica de Chocolate
El musical se presenta en el Teatro Gran Rex (Av. Corrientes 857) hasta el 2 de agosto. La producción cuenta con 26 actores en escena, entre ellos Agustín “Rada” Aristarán como Willy Wonka, Sebastián Almada como el abuelo Joe y Mery del Cerro como la Sra. Bucket. La dirección de producción está a cargo de Magalí Altman. El elenco infantil incluye 20 niños de entre 10 y 14 años, distribuidos en cuatro elencos rotativos que cumplen con la legislación vigente sobre trabajo infantil.
La canción del abuelo (Teatro Ciego)
En el Teatro Ciego (Borges 1974, Palermo) se presenta durante todo julio la obra “La canción del abuelo”, una experiencia de 50 minutos en total oscuridad. La propuesta está diseñada para todas las edades y cuenta con personal que guía a quienes deseen salir. El teatro funciona bajo un formato cooperativo e inclusivo desde 2008.
Piyama Party de Los Raviolis
La banda de rock familiar Los Raviolis presenta la segunda temporada de “Piyama Party”, con dirección de Diego Reinhold. La obra combina comedia y música, y se desarrolla en el Teatro Paseo La Plaza (Av. Corrientes 1660) los sábados, domingos y días de semana del 22 de julio al 2 de agosto. El espectáculo incluye interacción con el público y canciones del cancionero familiar.
La Granja de Zenón: En busca del Arcoíris
El espectáculo infantil “La Granja de Zenón” cumple 10 años ininterrumpidos en la calle Corrientes. La obra se titula “En busca del Arcoíris” y se presenta del 20 de julio al 2 de agosto en el Teatro Astral (Av. Corrientes 1639). La dirección general está a cargo de Maximiliano Córdoba, con dirección escénica de Sebastián Irigo y coreografía de Vanessa García Millán.
