El especialista en gestión del agua y autor de «Agua: una biografía» analiza la relación entre recursos hídricos, poder político y cambio climático, y advierte sobre los riesgos de delegar decisiones estratégicas en la tecnología o el mercado.
El científico y autor Giulio Boccaletti, especialista en gestión del agua y medio ambiente, sostuvo que “el territorio es simplemente el reflejo de nuestra voluntad política colectiva”. En una entrevista con este medio, Boccaletti abordó temas como la gestión del agua, el cambio climático, la inteligencia artificial y la geopolítica de los recursos hídricos.
Boccaletti afirmó que la relación entre el ser humano y el agua “es simplemente la expresión de nuestro poder colectivo sobre el territorio”. Señaló que, aunque la conversación sobre el agua suele ser técnica, “la verdadera pregunta es: ¿quién decide nuestra estrategia de gestión del agua?”.
El autor destacó que la modernidad permitió a las sociedades emanciparse de la variabilidad del agua, pero que ello implicó perder “el contacto con el territorio y la responsabilidad hacia la naturaleza”. Indicó que, ante el cambio climático, “la pregunta más importante que enfrentamos es qué queremos hacer colectivamente con nuestro entorno”.
Consultado sobre la reforma de la Ley de Glaciares en Argentina, Boccaletti afirmó que “la gestión de nuestro patrimonio nacional requiere el respaldo de todo el país”. Advirtió que “confiar las decisiones de una comunidad local sobre recursos que son importantes para toda la nación es un riesgo”.
En relación con la inteligencia artificial y los centros de datos, Boccaletti señaló que “cuando actividades económicas dependen de recursos públicos como el agua, debe haber regulación”. Sostuvo que “el riesgo con la IA es que imaginamos que podemos delegar a las máquinas decisiones que debemos tomar nosotros”.
Boccaletti también criticó el catastrofismo ambiental como herramienta de movilización y afirmó que “la retórica apocalíptica no es una herramienta de movilización efectiva”. Propuso en cambio un “compromiso con la política con P mayúscula” y señaló que “la república” es la respuesta a los desafíos actuales.
El autor concluyó que “el territorio es simplemente el reflejo de nuestra voluntad política colectiva” y que “la maquinaria de la república nos brinda las herramientas” para resolver los problemas de sostenibilidad.
