Bernardo Cané, ex presidente del Senasa, señaló que la práctica de utilizar antibióticos para el crecimiento animal favorece la resistencia antimicrobiana y representa un riesgo para la salud pública.
El ex presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Bernardo Cané, se refirió en una entrevista con Canal E a la decisión de la Unión Europea de excluir a Brasil de su listado de países habilitados para exportar carne vacuna, lácteos y otros productos de origen animal. Cané sostuvo que esta medida abrió un debate sobre el uso de antimicrobianos en la producción ganadera.
“Por primera vez puedo decir que no es este el caso. Tratar seriamente este tema que impacta ya no a la salud animal, no a la salud humana, es completamente necesario”, declaró Cané.
El ex funcionario explicó que la preocupación internacional se centra en el uso de antibióticos como promotores de crecimiento en animales de producción. “Lo que no está recomendado es que se usen los antibióticos como promotores de crecimiento”, afirmó.
Cané remarcó que esta práctica favorece la aparición de resistencia antimicrobiana y dificulta la efectividad de tratamientos médicos en personas. “Eso es gravísimo”, dijo, y agregó que organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) consideran que este fenómeno está entre las mayores amenazas para la salud pública mundial. “Está caratulado como el principal riesgo a la salud pública en los próximos años”, alertó.
En relación con la suspensión aplicada por la Unión Europea a Brasil, Cané consideró que el caso brasileño refleja problemas de control y trazabilidad. “Parece que dejaron de perdonarle, le avisaron y a partir de, no sé, dos meses, el 3 de septiembre creo y ya está confirmado, se suspende la exportación de leche y carnes de todo tipo”, indicó.
Si bien destacó que Argentina cuenta con normativas y productos prohibidos para este tipo de usos, el entrevistado reclamó una fiscalización más intensa. “Quisiéramos ver los datos de cuál es el monitoreo diario, mensual, anual, que se hace sobre las producciones de cerdos, de aves y de vacunos en relación a esto”, afirmó.
También cuestionó la idea de trasladar toda la responsabilidad al Estado. “No, señores, no es un problema del Estado”, sostuvo. Y agregó: “La responsabilidad es del productor, es de quien sea el titular de los animales, de la empresa”.
