Los candidatos presidenciales Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda se enfrentarán en el balotaje el próximo domingo. Cada uno adoptó símbolos específicos para apelar a sus votantes.
Las elecciones presidenciales en Colombia tendrán lugar el próximo domingo, donde se enfrentarán en el balotaje el candidato de derecha Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda, amigo del actual presidente Gustavo Petro. Ambos apelan a símbolos sociales para generar simpatía entre los votantes.
De la Espriella, comerciante y abogado sin experiencia en cargos públicos, utiliza el saludo militar, la imagen de un tigre y la camiseta de la selección de fútbol. Cada vez que termina una intervención, lleva su mano derecha al ceño, la baja rápidamente y grita «¡Firme por la patria!». Este gesto ha sido copiado por sus seguidores, y en sus actos participan militares retirados vestidos de camuflado que se forman cuando suena el himno nacional.
El apodo de «El Tigre» surgió de una declaración del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), quien afirmó en 2024 que Colombia necesitaba «un tigre» o «una tigresa» como presidente. De la Espriella asumió esa imagen, similar a la de otros líderes como Donald Trump con el Águila en Estados Unidos o Javier Milei como un León en Argentina.
La camiseta amarilla de la selección de fútbol también se ha convertido en un símbolo en disputa. En el marco del Mundial 2026, De la Espriella y sus seguidores la usaron en campaña, mientras que la izquierda lo acusó de apropiarse de un signo nacional. Muchos simpatizantes votaron en la primera vuelta vistiendo camisetas con nombres de estrellas como James Rodríguez y Luis Díaz. En un intento por desligar la prenda de la derecha, Petro y algunos ministros también la usaron.
De la Espriella ha declarado su intención de eliminar el tribunal especial nacido del acuerdo de paz con la guerrilla FARC en 2016, al que la derecha considera sesgado en contra de los militares. En sus discursos resalta la labor de los soldados y aseguró que si es elegido presidente, su acto de investidura será en un batallón. «Inspira pasión, emoción, respeto. Nosotros hemos sido los que colocamos la sangre en este país», sostuvo el sargento retirado del ejército José Espinosa en diálogo con AFP. Una comisión surgida del pacto con las FARC calculó que al menos 403.000 miembros de la fuerza pública fueron víctimas durante el conflicto armado.
Por su parte, Iván Cepeda, senador y defensor de derechos humanos de 63 años, apeló a los jóvenes amantes del K-pop para dinamizar su campaña. Su gesto simbólico es el corazón coreano: cruzar la punta del dedo índice y el pulgar para formar un pequeño corazón. Generalmente jóvenes de la generación Z, los k-popers se organizaron para apoyar sus propuestas con bailes, pancartas y videos con canciones de BTS y otras bandas.
Cepeda acusó a de la Espriella de realizar una «campaña difamatoria» en relación con su estado de salud. La campaña de Cepeda ha sido considerada sobria por algunos expertos, al punto de ser calificada como aburrida.
