El exarquero de la selección paraguaya, José Luis Félix Chilavert, atribuyó la goleada 4-1 sufrida ante Estados Unidos en el debut mundialista al entrenador Gustavo Alfaro y calificó como «mudo» al arquero Orlando Gill.
José Luis Félix Chilavert, exarquero de la selección paraguaya de fútbol, criticó al entrenador Gustavo Alfaro tras la derrota de Paraguay por 4 a 1 ante Estados Unidos en el debut del Mundial 2026, disputado el viernes pasado en Los Ángeles. En declaraciones al programa «Políticamente Incorrecto», Chilavert afirmó que «la culpa es de Alfaro» y señaló que «lo único que sabe es hablar bien». Agregó que el técnico «menciona a Sócrates y Platón, pero ellos no jugaron al fútbol».
Chilavert analizó las falencias tácticas del equipo: «Si Estados Unidos te juega con pelotazos a las espaldas de los volantes de Paraguay, era muy sencillo: adelantar las líneas, el volante tenía que cerrar la salida y los defensores, salir más. A Pulisic, por ejemplo, le dejaban recibir la pelota y nadie presionaba. Es un error del técnico, y a los jugadores les falta comunicación».
El exguardameta también cuestionó el amistoso previo al Mundial contra Nicaragua, disputado en el estadio Defensores del Chaco. Sostuvo que «al jugar contra Nicaragua en la despedida, era factible que Paraguay golee. Él engaña a la gente». Comparó esa preparación con la de su época: «Nosotros enfrentamos a Holanda en Holanda, a Rumania, de Popescu y George Hagi, en Rumania; a Japón, en Tokio y a Italia en Italia».
Chilavert sintetizó la diferencia de nivel con una metáfora: «Fuimos a enfrentarnos con aviones de guerra y nosotros llevamos al Súper Tucano de Paraguay».
También criticó a los jugadores por compartir fotos en redes sociales tras la derrota: «No podés sacarte fotos como si fueran vacaciones en Disney. Si yo pierdo así, no salgo de la habitación, me encierro». Señaló al mediocampista Diego Gómez, quien lloró en una conferencia de prensa previa al partido: «El chico Gómez llorando en la conferencia de prensa es el ejemplo que da que emocionalmente estaba mal, pensando que el Mundial es fácil».
Respecto al arquero Orlando Gill, de San Lorenzo, Chilavert declaró: «Gill no habla. El arquero ve la jugada de frente. Si estoy en el arco y veo que me están atacando mucho, yo tengo que hablar con la defensa y el mediocampo. Pero el chico Gill no habla, juega mudo; y el fútbol es comunicación. Más en el arquero».
Chilavert también se refirió a las declaraciones del presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, y del presidente del país, Santiago Peña, quienes afirmaron que votarían a Alfaro como candidato presidencial. Chilavert calificó esas expresiones como «una aberración y una falta de respeto».
Por otro lado, Melissa Ávalos, esposa de Orlando Gill, respondió a las críticas de Chilavert y lo acusó de opinar por intereses comerciales: «Hoy Orlando no habla, es el peor, todo lo malo. ¿Hoy es todo eso porque no quiso firmar contigo? Hace unos meses atrás era el mejor en tus conversaciones».
