En la Casa Rosada crece el malestar por el manejo de la crisis en torno al vocero presidencial, mientras el presidente Javier Milei se resiste a su salida.
En la Casa Rosada se registra un clima de hartazgo y desconcierto por la gestión del caso que involucra al vocero presidencial, Manuel Adorni. Fuentes oficiales indicaron que, pese al inicio del Mundial de fútbol, el escándalo no se ha desactivado y la presión interna para que Adorni abandone su cargo aumentó.
Según declaraciones recogidas en el Gobierno, “es difícil sacar el tema del medio” y existe “preocupación” por el impacto del caso. Dentro del Gabinete reconocieron que el abordaje de la crisis fue “paupérrimo”, especialmente luego de que Adorni afirmara que se enriqueció invirtiendo 200.000 dólares en criptomonedas, contradiciendo videos y tuits previos donde manifestaba desconocimiento sobre Bitcoin.
Una fuente del Gobierno resumió la situación: “No hay manera de que esto se termine… y va a seguir. Javier y Karina no lo quieren soltar y todo el resto lo quiere tirar por la ventana”. Otra fuente de peso señaló que “nunca estuvo tan golpeado el hombre como esta semana”.
Un libertario con vínculos con la cúpula afirmó que las probabilidades de que Adorni se fuera pasaron de 20% a 50%. Sin embargo, voces autorizadas de la Casa Rosada sostienen que “Manuel no se va a ir, ni lo van a echar”.
Paralelamente, por primera vez voces importantes de Balcarce 50 dejaron trascender que hubo intentos reales de buscar un reemplazante. Se mencionó al canciller Pablo Quirno y al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, como posibles sucesores. No obstante, fuentes indicaron que el presidente Milei se muestra inflexible y malhumorado ante quienes sugieren la salida de Adorni.
En el Congreso, hay pedidos de interpelación y moción de censura contra Adorni. El vocero irá al Senado a presentar su informe de gestión el 2 de julio. Además, su situación complicó las correcciones en la ley de Inocencia Fiscal, ya que Adorni se sumó al Régimen Simplificado de Ganancias antes de presentar su declaración jurada.
El ministro del Interior, Diego Santilli, trabaja para eliminar o suspender las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), con el objetivo de darle a Karina Milei un primer elemento en el camino a la reelección. Sin embargo, sectores del oficialismo dudan de la viabilidad de la reforma política y advierten que la discografía se complicará después del Mundial.
En la Casa Rosada observan que las supuestas bondades del plan económico aún no llegaron a sectores urbanos de peso electoral. La industria y la construcción volvieron a caer, y a esto se suma el impacto negativo del caso Adorni. Una fuente libertaria indicó: “A la micro todavía no llegó”.
El presidente Milei celebró que la inflación marcó 2,1% y que el riesgo país tocó los 437 puntos. “La economía todo lo ordenará”, repiten el Presidente y los suyos.
