Un grupo internacional de 70 científicos actualizó 12 indicadores clave del cambio climático. El calentamiento global alcanzó los 1,39 °C en 2025 respecto a la era preindustrial y el nivel del mar subió 23 centímetros desde 1901, con una aceleración actual de 3,84 milímetros por año. Los investigadores señalaron que los recortes presupuestarios amenazan los sistemas de monitoreo climático.
Un grupo de más de 70 científicos procedentes de 17 países, entre los cuales se encuentran varios autores del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU, publicó un informe en la revista Earth System Science Data en el que actualizó 12 indicadores clave del calentamiento global. El estudio se anticipó a los reportes de la ONU previstos para 2028 y procesó unos cuarenta conjuntos de datos provenientes de satélites, estaciones meteorológicas, barcos y boyas.
Según el informe, el calentamiento global alcanzó los 1,39 °C en 2025 respecto a la era preindustrial (1850-1900). La actividad humana es responsable de casi la totalidad de ese aumento: 1,37 °C. Los investigadores estimaron un ritmo de calentamiento antropogénico de 0,27 °C por década, lo que calificaron como “la rapidez del calentamiento causado por el ser humano sigue en su nivel más alto hasta la fecha”.
El nivel del mar subió 23 centímetros entre 1901 y 2025. Actualmente, el incremento avanza a 3,84 milímetros por año, el doble de velocidad que en décadas anteriores. Además, las olas de calor marinas se volvieron tres veces más frecuentes desde 1991 y en 2025 se registraron 65 días de calor extremo en el agua.
El “desequilibrio energético de la Tierra” —la diferencia entre la energía solar que ingresa al planeta y la que se devuelve al espacio— se duplicó en las últimas décadas. Piers Forster, coordinador del informe y profesor de climatología física en la Universidad de Leeds, declaró: “Sin influencia humana, debería estar cerca de cero, pero ha aumentado desde los años 1970 y hoy alcanza un nivel récord”.
El acelerado calentamiento global actual se debe a dos causas combinadas: las emisiones récord por la quema de combustibles fósiles y la limpieza del aire de partículas contaminantes (aerosoles), que antes ayudaban a reflejar el sol y enfriar el planeta.
Peter Thorne, profesor de geografía física en la Universidad de Maynooth, en Irlanda, y miembro del IPCC, afirmó: “Estos indicadores constituyen un seguimiento esencial de los signos vitales de un paciente con síntomas cada vez más preocupantes”.
Los científicos advirtieron que la capacidad para monitorear el clima está en riesgo. Valérie Masson-Delmotte, paleoclimatóloga francesa y ex copresidenta de un grupo de trabajo del IPCC, sostuvo que los sistemas de observación están “debilitados o amenazados por decisiones geopolíticas o relacionadas con la financiación pública”. El informe señaló que diversos recortes presupuestarios, especialmente en Estados Unidos, amenazan la continuidad de programas satelitales clave para la observación de la Tierra. También indicó que los fondos de la Organización Meteorológica Mundial bajaron, que el presupuesto del Programa Mundial de Investigación del Clima se redujo a la mitad y que el Sistema Mundial de Observación del Clima “también está amenazado”.
