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La CNV implementó un régimen de autorización automática para emisiones de deuda y acciones

La Comisión Nacional de Valores (CNV) publicó una resolución que establece un nuevo régimen de autorización automática para emisiones de deuda y acciones, con el objetivo de facilitar el financiamiento empresarial y agilizar el mercado de capitales.

Buenos Aires, 11 de junio (Reporte Popular) – La Comisión Nacional de Valores (CNV) lanzó un régimen de autorización automática para emisiones de deuda y acciones, mediante una resolución publicada este jueves en el Boletín Oficial.

El eje central de la normativa es la creación del “Régimen de Oferta Pública con Autorización Automática por su Mediano Impacto Ampliado”, que elimina la necesidad de obtener aprobación previa del organismo regulador para la mayoría de las emisiones de títulos valores que se realicen en el ámbito local.

Según la reglamentación técnica, las empresas podrán emitir acciones u obligaciones negociables por un monto de hasta 100 millones de Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), equivalente a entre 130 y 140 millones de dólares al tipo de cambio actual, sin requerir la intervención autorizante de la CNV. Este cambio reemplaza el proceso de aprobación administrativa por un sistema de presentación informativa, conocido como notice o filing.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó que la medida “básicamente implica que la gran mayoría de las emisiones de deuda de menos de unos 130/140 millones de dólares no van a necesitar autorización previa de la CNV para ser emitidas”. Agregó que “a partir de hoy la decisión de cuándo emitir queda en manos de los CFOs y no de un burócrata al que había que ir a rendirle pleitesía para la autorización”.

La nueva normativa también redujo el patrimonio mínimo requerido para que una persona física residente sea considerada Inversor Calificado, de 350.000 UVA a 200.000 UVA (aproximadamente 70 millones de pesos o 300.000 dólares en activos o depósitos dentro del sistema financiero). Para transacciones que superen los 100 millones de UVA, no se requerirá aprobación previa si los instrumentos se dirigen exclusivamente a este segmento de inversores. Sturzenegger afirmó que “se confía en la capacidad de discernimiento del inversor y se deja interactuar libremente al oferente de ahorro con el demandante de ahorro”.

En cuanto a los instrumentos de inversión colectiva, la reforma establece diferencias operativas: para los Fondos Comunes de Inversión Abiertos (FCIA) se elimina la aprobación previa sin considerar el tamaño del fondo ni el perfil del comprador; para los Fondos Comunes de Inversión Cerrados (FCIC), Obligaciones Negociables y Fideicomisos Financieros, se integran al régimen de autorización automática hasta el tope de los 100 millones de UVA.

El nuevo marco regulatorio contempla facilidades para las pequeñas y medianas empresas. Las PyME CNV y aquellas emisoras que cuenten con el aval de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) podrán acceder al régimen ampliado de forma acumulativa con los beneficios ya existentes. En estos casos, no se les exigirá contar con una comisión fiscalizadora ni presentar estados contables bajo las normas NIIF, siempre que permanezcan dentro del régimen específico para PyMEs.

Para las empresas de mayor envergadura que opten por el régimen automático, se mantiene la obligación de cumplir con el régimen informativo pleno, que incluye la comunicación de hechos relevantes y la presentación de balances bajo estándares internacionales, con un plazo de 180 días para adecuarse.

Sturzenegger sostuvo que el objetivo es que el mercado de capitales se convierta en una alternativa real frente al crédito bancario tradicional: “Ahora será mucho más fácil para una PYME emitir un bono para financiarse sin recurrir a otros mecanismos formales o informales. Para un productor agropecuario (…) se le hace posible pensar en emitir acciones en vez de recalar inexorablemente en una deuda bancaria”. Y agregó que “ahora le toca al sector privado recoger el guante, innovar, salir a buscar empresas que necesiten capital y conectarlas con los argentinos que están ansiosos de poder invertir en su país”.

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