El sábado por la tarde, la Plaza de Lima de Madrid reunió a unas 600.000 personas, en su mayoría jóvenes, para la vigilia del papa León XIV, primer acto multitudinario de su visita a España.
“Mi nombre es Miguel Montiel, tengo 28 años. / Yo soy Evelyn Fleitas y tengo 26 años. / Me dedico al tema de la pintura, soy pintor. / Trabajo en casas y cuidando niños. / Y pues somos de Paraguay, pero vivimos aquí en Madrid. / Y estamos aquí por nuestra fe, para que podamos aprovechar este momento de estar celebrando. Estar libres. / Y que su mensaje sea algo que nos bendiga a todos y que nos podamos ir contentos de aquí con una fe renovada y con alegría”.
Miguel y Evelyn son dos de las cerca de 600.000 personas, la mayoría jóvenes, que se congregaron el sábado de la tarde en la Plaza de Lima de Madrid, en el Paseo de la Castellana, para celebrar la vigilia, evento central de la primera jornada del papa León XIV en España. La pareja, vestida con una camiseta de la selección de Paraguay, declaró: “Esperamos que sea siempre cercano a los jóvenes, que no nos abandone, que apoye siempre a los más humildes”.
Los asistentes debieron soportar el calor de Madrid en un verano anticipado y colas de más de una hora para ingresar al recinto, incluso quienes llegaron con tres horas de antelación.
Pablo, de 36 años, otro de los asistentes, afirmó: “Vengo con mi mujer. Nos hacía mucha ilusión porque hace mogollón de años que no venía un papa a España, y tener la oportunidad de poder verle es todo un honor y un orgullo. Es superbonito que en su primer año ya haya elegido venir a España, así que estamos muy emocionados”. Sostuvo que le diría al papa: “Intentar estar más cerca de la gente que realmente lo necesita, la gente desfavorecida. Y que, al final, el cristianismo es un poco eso, ¿no?”.
En el evento también había familias con niños. Un grupo proveniente de Valladolid, de la parroquia Salvador Santiago, según una de las mujeres del grupo, señaló: “Somos 16 adultos y menores de 16 años. Y luego tenemos otro grupito de mayores de 16, los jóvenes, que están por otro lado”. Indicaron que su plan era quedarse todo el fin de semana en Madrid y asistir a todos los eventos del pontífice. Su petición: “Que sea valiente y que sea un buen pastor para todos nosotros”.
Entre los peregrinos también se encontraban personas de otros países. Rebeca y Justina son de Argentina. Justina vive en Miami y aprovechó la visita a su amiga para acercarse a escuchar al pontífice. “Lo vimos por la pantalla, pero igual fue muy emocionante”, comentó. Destacó que les gustó el momento en que León XIV se detuvo a “saludar a los niños”. Justina, al ser argentina, manifestó que sentía “una atracción hacia el papa Francisco” por cercanía geográfica y que “Juan Pablo II me pareció como alguien que tocó a mucha más gente, tenía como algo más especial”. No obstante, afirmó que León XIV “también comparte esa energía”.
