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Familia argentina dejó su vida en Pilar para mudarse a un velero en España

Una pareja con dos hijas decidió abandonar su vivienda en un barrio cerrado de Pilar, Argentina, para establecerse en un velero en Valencia, España. La transición implicó desafíos de adaptación, cambios laborales y una nueva perspectiva sobre la vida.

Eva y José Luis, oriundo de Aguilares, Tucumán, se conocieron en una academia de tango en Buenos Aires. José Luis desarrolló un negocio de muebles y decoración que prosperó, lo que les permitió mudarse a un barrio cerrado en Pilar con sus hijas Lía y Catalina. Durante la pandemia, la pareja comenzó a cuestionar su estilo de vida y decidió emprender una nueva experiencia.

“Si todo se resumía en haber llegado a gozar de una tranquilidad económica y una vida acomodada en una burbuja de cristal… dijimos que no, que la vida merecía ser vivida con una aventura”, declaró José Luis. Realizaron un curso online de timonel y compraron un velero de forma virtual sin conocerlo presencialmente. La familia se mudó a España, donde el barco resultó ser diferente a lo esperado.

“Fue fatal”, afirmó José Luis sobre la llegada. “La nueva realidad exigía esfuerzos colosales”. El velero, de trece metros, contrastaba con su anterior casa de 300 metros cuadrados. La adaptación incluyó limitaciones de espacio, consumo mínimo de agua potable y producción reducida de residuos. “Terminás experimentando en carne propia que toda acción tiene su réplica en el ecosistema”, explicó.

Durante una tormenta en Mallorca, el velero fue arrastrado hacia un acantilado y chocó contra otra embarcación. “La imagen que más me aterra es ver a Eva ponerles los chalecos salvavidas a nuestras hijas”, recordó José Luis. Tras el incidente, destacó la solidaridad de otros navegantes.

En Valencia, la familia abrió un negocio de lámparas artesanales llamado Klarsun Atelier de Luz. Las hijas asisten a una escuela pública, donde el director les ofreció becas para comedor y transporte. José Luis señaló diferencias con Argentina, como la obligatoriedad escolar, la entrega de bolsas biodegradables por parte del gobierno local y la cultura de huertos familiares.

“Argentina siempre va a gravitar de modo especial en la vida de nuestra familia”, afirmó José Luis. “Pero nuestra proyección está puesta aquí porque tenemos que apostar a la estabilidad y felicidad de nuestras hijas”. Concluyó que aprendió “el verdadero valor del tiempo, la enseñanza del silencio, lo esencial de la solidaridad”.

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