El expresidente Mauricio Macri y el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, mantuvieron un encuentro en Buenos Aires hace semanas, que no había trascendido hasta ahora. Analizaron el escenario político de cara a 2027 y repasaron desencuentros previos.
El expresidente Mauricio Macri y el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, mantuvieron un largo encuentro en la ciudad de Buenos Aires hace algunas semanas. El encuentro se mantuvo en reserva. No se veían desde fines de 2022, según informaron fuentes al tanto de lo conversado.
Durante la reunión, se abordaron reclamos cruzados relacionados con lo sucedido en aquella época. También analizaron la coyuntura política con la mirada puesta en las elecciones de 2027. Las fuentes señalaron que no hay ninguna definición y que todo es incipiente, pero que existe coincidencia en la necesidad de una propuesta de centro fuerte para los próximos comicios.
En noviembre de 2022, de regreso de un viaje por Estados Unidos, Llaryora pasó por las oficinas de Macri en Vicente López. En ese entonces, según fuentes cordobesas, el planteo fue que las encuestas marcaban una caída de Juntos por el Cambio como alternativa de cambio y que Javier Milei comenzaba a sumar simpatías. La propuesta fue hacer una alianza más grande y llevar a Juan Schiaretti como candidato.
Macri la rechazó, se mostró molesto por los coqueteos de Schiaretti con Horacio Rodríguez Larreta y ratificó que jugaría con Patricia Bullrich, además de apoyar a Luis Juez en la elección para gobernador. Después de ese encuentro, cada uno siguió con su proyecto y no volvieron a verse hasta hace semanas.
En el reciente encuentro, Macri puso la lupa sobre la gestión libertaria. Sus comentarios no difirieron de los que hizo públicos en su participación en el panel de la Universidad Austral y en el acto en Olivos. Enfatizó en que no se puede tirar por la borda la experiencia de Pro ni a dirigentes que son fuertes en sus territorios.
Llaryora, por su parte, hizo hincapié en que para las presidenciales de 2027 debería armarse una fuerza del centro potente. Mencionó la experiencia de Provincias Unidas, lanzada por media docena de gobernadores y Schiaretti antes de las legislativas pasadas, pero sostuvo que la nueva propuesta debe ser más trabajada, con más fuerza y abierta a sectores que hoy no comulgan con los libertarios ni con el kirchnerismo.
No hubo ninguna definición, solo la posibilidad abierta de seguir conversando. Ambos consensuaron en que falta mucho para las elecciones y que todavía no hay nada dicho desde ninguno de los sectores políticos.
El peronismo cordobés analiza qué hará a nivel nacional y su resolución también está condicionada por la receptividad de las propuestas a otras fuerzas. La alianza amplia del centro es una chance. Otra podría ser incorporarse a un armado que enfrente al bonaerense Axel Kicillof en una interna del PJ, opción que también es muy embrionaria.
Además de los comicios presidenciales, el año que viene Córdoba renueva gobernador. Llaryora, se descarta, irá por la reelección. La Libertad Avanza apuesta a ganar este distrito, el que más veces visitó hasta ahora Milei como presidente y el que le dio la diferencia más amplia en la segunda vuelta de 2023.
En ese contexto, el jefe de la bancada libertaria de Diputados, Gabriel Bornoroni, aparece hoy como quien sería el candidato a gobernador. El senador Luis Juez podría aceptar acompañarlo en una fórmula. Ambos saben que las decisiones de estrategia se tomarán en la ciudad de Buenos Aires.
Macri tiene prevista una visita a Córdoba después del Mundial de Fútbol. El objetivo es reconstruir su fuerza política en una provincia que le dio el margen necesario para que se convirtiera en presidente. Su sector perdió el control de Pro. Oscar Agost Carreño, a quien él le intervino el partido, le ganó dos veces en la Justicia y, en la interna, se alió con el bullrichismo. Los dirigentes macristas no se presentaron.
