La activista iraní y Premio Nobel de la Paz fue trasladada a un hospital de Teherán tras desmayarse en prisión, luego de que las autoridades accedieran a una suspensión temporal de su condena bajo fianza.
BEIRUT.– Narges Mohammadi, la activista iraní galardonada con el Premio Nobel de la Paz, fue trasladada a un hospital de Teherán más de una semana después de desmayarse en prisión, informó su fundación el domingo. El traslado ocurrió tras días de pedidos de su familia y allegados, quienes describieron su estado como crítico.
Según la fundación, se le concedió una suspensión de la condena bajo fianza, aunque no se especificó la duración de esta medida. Mohammadi estaba detenida desde diciembre en la prisión de Zanjan. Perdió el conocimiento en dos ocasiones y fue llevada a un hospital local el 1° de mayo.
Un comunicado de su fundación indicó que la suspensión no es suficiente y que Mohammadi necesita “atención permanente y especializada”. Agregaron: “Debemos garantizar que nunca regrese a prisión para enfrentar los 18 años que le quedan de condena. Ahora es el momento de exigir su libertad incondicional y el retiro de todos los cargos”.
El abogado de Mohammadi en Irán, Mostafa Nili, escribió en redes sociales que la orden de traslado se emitió tras la decisión de la Organización de Medicina Legal, que estableció que, debido a sus múltiples enfermedades, necesita continuar el tratamiento fuera de la prisión bajo la supervisión de su propio equipo médico. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han hecho comentarios al respecto.
Hamidreza Mohammadi, hermano de la activista residente en Oslo, Noruega, había señalado que los examinadores médicos recomendaron previamente su traslado a Teherán, pero que la decisión fue bloqueada, culpando a la agencia de inteligencia iraní. “Ahora estoy aliviado. Puedo respirar con tranquilidad”, expresó.
Mohammadi, de 53 años, es defensora de los derechos humanos y de las mujeres, y recibió el Nobel de la Paz en 2023 mientras estaba en prisión. Ha sido encarcelada en reiteradas ocasiones a lo largo de su vida. Su detención actual comenzó en la ciudad de Mashhad, en el noreste del país.
La familia informó que su salud se deterioró en prisión, en parte por golpes sufridos durante su arresto. En marzo sufrió un infarto y tiene un coágulo de sangre en el pulmón desde antes de su encarcelamiento, que requiere anticoagulantes y monitoreo. Desde su ingreso en la unidad de cuidados cardíacos del hospital de Zanjan, su presión arterial osciló entre niveles extremadamente bajos y altos, recibe oxígeno y no puede hablar, según su hermano.
El comité del Nobel instó a las autoridades iraníes a trasladar de inmediato a Mohammadi con su equipo médico en Teherán, señalando que “sin ese tratamiento, su vida sigue en riesgo”.
