Los desembolsos cayeron 56% interanual en abril, a solo US$122 millones, según la consultora Empiria. El mercado sigue sensible a la volatilidad cambiaria y las tasas.
El crédito hipotecario en Argentina volvió a mostrar signos de debilidad en abril. Según el monitoreo de la consultora Empiria, con datos del Banco Central, los desembolsos alcanzaron apenas US$122 millones, lo que representa una caída del 56% interanual y el nivel más bajo desde octubre de 2024. La cifra está muy por debajo de los US$280 millones registrados en el mismo mes del año pasado y un 80% por debajo del pico de abril de 2018, durante el auge de los créditos UVA.
El freno ocurre justo cuando el mercado inmobiliario comenzaba a mostrar señales de recuperación. En los últimos meses, los bancos habían empezado a bajar sus tasas de interés, pero en abril la tasa promedio subió al 6,7%, casi un punto por encima de la de diciembre, impulsada por la entrada de los créditos del Banco Nación con una tasa del 6% (frente al 4,5% previo).
Federico González Rouco, economista especializado en vivienda, señaló que «la tasa promedio sigue subiendo, pero las tasas ofertadas de los bancos siguen cayendo, por lo que es posible esperar una mejora en el dinamismo para el segundo semestre». Sin embargo, advirtió que «abril mostró un freno mayor al esperado» y que «el mercado hoy muestra señales de desaceleración».
Uno de los problemas estructurales que persiste es la falta de financiamiento de largo plazo. Los bancos prestan a 20 o 30 años, pero se financian con depósitos de corto plazo. En este contexto, economistas como Miguel Kiguel y Martín Redrado han señalado que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES podría cumplir un rol clave para impulsar el sistema hipotecario.
El ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, proyectó una expansión significativa del financiamiento hipotecario en los próximos 10 años. Explicó que hoy los bancos operan con dinero transaccional que representa entre el 12% y el 15% del PBI, muy lejos de países como Chile, donde supera el 80%. «Con la baja de la inflación, los bancos van a tener que cambiar su negocio y salir a buscar el ahorro de los argentinos», planteó.
El crédito hipotecario sigue siendo mínimo comparado con otros países de la región. Mientras en economías vecinas representa varios puntos del PBI, en Argentina continúa en niveles marginales. Los US$122 millones desembolsados en abril reflejan un volumen muy bajo para un país del tamaño de Argentina.
