En una nueva encuesta nacional, la directora de Zuban Córdoba, Paola Zuban, analizó la caída en la aprobación del Gobierno, el crecimiento del rechazo y el rol de la oposición en el actual escenario político argentino.
El clima político en Argentina atraviesa un momento de inflexión. La caída en la aprobación del gobierno, el deterioro de las expectativas económicas y el crecimiento del rechazo configuran un escenario de mayor incertidumbre. En diálogo con Punto a Punto Radio, Paola Zuban, directora de Zuban Córdoba, analizó las últimas mediciones nacionales y advirtió sobre una tendencia clara: la negatividad crece y el respaldo al oficialismo se reduce, aunque aún conserva un núcleo duro significativo.
—El 60,7% rechaza una reelección. ¿Qué lectura hacen de ese dato?
—Es notable porque tenemos que tener en cuenta que el presidente ha perdido caudal de votos respecto a lo que obtuvo en la segunda vuelta. Ha venido perdiendo apoyo, conservando sí un núcleo duro. Hay un 30% de argentinos que todavía sostienen la gestión, pero en los últimos cuatro o cinco meses ha caído cerca de 20 puntos tanto en imagen como en aprobación.
—¿Estos números son a nivel nacional?
—Sí, es una encuesta nacional. Lo importante no es solo la foto del momento, sino las tendencias. Y lo que vemos desde la elección de 2023 es una tendencia a la negatividad. Hoy el rechazo ronda el 66% y la aprobación el 30%, lo que muestra un deterioro muy fuerte.
—¿Se modificó el respaldo de quienes acompañaban pese al ajuste?
—Sí, se ha deteriorado significativamente. Hace seis meses, más del 60% creía que había que hacer un sacrificio para mejorar en el futuro. Hoy ese porcentaje no llega al 40%.
—¿Qué implica eso para el escenario político?
—Que sin un cambio de rumbo económico, si no llegan esos “meses mejores” que se prometen, el panorama se complica. El tercer año de gestión es clave: la gente espera resultados concretos en su calidad de vida.
—¿Ese rechazo puede capitalizarlo la oposición?
—No necesariamente. En Argentina muchas veces el voto es “anti”. Hoy el antimileísmo supera incluso al anticristinismo y al antiperonismo. Pero eso no significa que la gente vaya automáticamente hacia otra opción. Si no le gusta lo que hay enfrente, puede optar por el voto en blanco, el ausentismo o alternativas minoritarias.
—¿Qué factores explican el malestar?
—Principalmente la economía. Cuando preguntamos por los problemas más importantes, cuatro de los cinco son económicos: endeudamiento de las familias, inflación, desempleo y pérdida del poder adquisitivo. Eso es lo que no le está cerrando a la gente.
—¿Emergen nuevas figuras con potencial electoral?
—Estamos midiendo a todo el arco político. Por ejemplo, Dante Gebel tiene un alto nivel de desconocimiento, pero puede crecer. Hoy tiene mitad de imagen positiva y negativa. Más que por lo que pueda sumar, hay que mirar a quién le quita votos, probablemente a La Libertad Avanza.
—¿Y figuras como Miriam Bregman?
—Tiene muy buena imagen, pero un perfil más legislativo. En el contexto actual de polarización, es difícil que una figura de izquierda tenga potencial para ganar una presidencial, aunque sí puede consolidarse en otros espacios.
