InicioSociedadNeurocientífica destaca la importancia del ejercicio para prevenir el deterioro cognitivo

Neurocientífica destaca la importancia del ejercicio para prevenir el deterioro cognitivo

Louisa Nicola, especialista en neurociencia, explica cómo los hábitos de vida, especialmente la actividad física, pueden influir en la prevención de enfermedades como el Alzheimer y mejorar la salud cerebral.

Las decisiones cotidianas tienen un peso significativo en la configuración del estilo de vida y, en consecuencia, en las probabilidades de desarrollar enfermedades a largo plazo. En una entrevista reciente, la neurocientífica Louisa Nicola se refirió al Alzheimer, un trastorno cerebral que afecta la memoria y las funciones cognitivas principalmente a partir de los 65 años.

«El 95% de los casos de Alzheimer podrían haberse evitado, ya que no es una enfermedad genética, sino relacionada con el estilo de vida. Es una enfermedad de la mediana edad que comienza en la treintena, pero cuyos síntomas se manifiestan décadas después», afirmó la especialista. Nicola destacó que el cerebro alcanza su desarrollo completo alrededor de los 25 a 30 años, y a partir de entonces, si no se lo cuida, puede comenzar un deterioro progresivo.

En este contexto, introdujo el concepto de «reserva cognitiva», definiéndola como la capacidad del cerebro para lidiar y superar el estrés. «Desarrollar esta reserva permite al cerebro defenderse mejor frente a factores adversos como el estrés, la falta de sueño o infecciones», explicó.

Entre las actividades que estimulan la reserva cognitiva, mencionó la lectura y la escritura a mano, pero resaltó que el ejercicio físico es uno de los estímulos más poderosos. «El ejercicio es clave para la salud cerebral, la prevención del Alzheimer y el aumento de la reserva cognitiva. Cuanto más ejercicio se haga, mayores serán los beneficios para el cerebro», sostuvo.

Para quienes llevan una vida sedentaria, Nicola ofreció una recomendación concreta: «El sedentarismo es un problema. Se puede cambiar el rumbo haciendo 10 sentadillas con salto cada hora durante la jornada. Un estudio indica que esta práctica puede compensar un estilo de vida sedentario e incluso superar los beneficios de una caminata rápida de 30 minutos».

«Cada vez somos más sedentarios. Lo ideal es combinar entrenamiento de fuerza y aeróbico, pero empezar a moverse es el primer paso», concluyó la neurocientífica.

Más noticias
Noticias Relacionadas