La actividad ganadera muestra señales positivas con récords en precios y remates, en un contexto de apertura de nuevos mercados internacionales y mejoras en la competitividad.
El sector ganadero argentino atraviesa un momento de dinamismo, con actividades que muestran un desempeño favorable. Un ejemplo destacado es la ganadería de carne, que consolida un ciclo positivo. Este escenario está influyendo en las decisiones de los distintos actores de la cadena.
Un indicador reciente fue el remate virtual organizado por la firma Colombo y Magliano, donde se transaron 36.000 cabezas de invernada en 14 horas. El evento, impulsado por Exponenciar, contó con el apoyo del Banco Nación, que ofreció líneas de crédito especiales. Los precios alcanzados fueron elevados, con lotes especiales que rondaron los 6 dólares por kilo vivo, mientras que los valores del ganado gordo para faena se mantienen en niveles cercanos a los 4 dólares.
Esta brecha tiene una explicación en el incremento del índice novillo/maíz, que actualmente supera los 20 kg de maíz por kilo vivo, el doble de su promedio histórico. La perspectiva de una gran cosecha de maíz y ciertas ventajas logísticas generan condiciones favorables para la conversión en carne. Ante la necesidad de producir más con menos animales, tras tres años de reducción del stock ganadero nacional, la estrategia de agregar más kilos por animal gana relevancia.
El contexto internacional también presenta novedades. En los próximos días entrará en vigor el nuevo esquema arancelario derivado del acuerdo Unión Europea-Mercosur, que elimina los derechos de importación para la cuota Hilton. Esta medida ya ha impulsado los precios internacionales. Asimismo, la cuota de 100.000 toneladas libres de aranceles para ingresar al mercado estadounidense abre otra oportunidad significativa.
Las cotizaciones en el mercado de Chicago reflejan esta tendencia alcista global. En este marco, una misión del IPCVA y el gobierno argentino viajará a fin de mes a Estados Unidos para reunirse con importadores y distribuidores, con el objetivo de consolidar la reputación de la carne argentina como producto premium.
La ganadería, una de las economías regionales más importantes del país que se extiende desde el norte hasta Tierra del Fuego, continúa innovando. Desde el desarrollo de razas sintéticas y pasturas en el NEA y NOA, hasta el cultivo de maíz bajo riego en valles patagónicos y la sinergia en circuitos como maíz-etanol-burlanda, el sector busca nuevas formas de competitividad.
