La Armada estadounidense comenzó a impedir el paso de buques hacia puertos iraníes, una medida que aumenta la tensión en una ruta clave para el comercio global de petróleo.
Este lunes por la mañana comenzó el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, tras el anuncio del presidente Donald Trump luego del fracaso de las negociaciones bilaterales con Irán. La medida, que rige desde las 10 hora del este (9 de la mañana en Argentina), implica que la Armada estadounidense impedirá el paso de los buques que entren o salgan de los puertos iraníes.
«En algún momento llegaremos a un acuerdo en el que todos podrán entrar y salir libremente, pero Irán no lo ha permitido», declaró el mandatario estadounidense el domingo en una publicación en su cuenta de Truth Social. Trump advirtió además que evalúa otras medidas de presión, incluyendo posibles ataques a infraestructura crítica iraní, y afirmó que «cualquier iraní que nos dispare a nosotros o a embarcaciones pacíficas será volado al infierno».
El estrecho de Ormuz es una vía marítima por donde transita aproximadamente un quinto del suministro global de crudo, convirtiéndose en un eje crucial del conflicto. Trump justificó la decisión argumentando que Irán ha colocado minas y explosivos en distintos puntos del estrecho, lo que imposibilitaría la libre circulación. «Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente los de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar», amplió.
Esta medida se enmarca en un contexto de creciente tensión tras el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que se desarrollaron en Pakistán durante 21 horas sin alcanzar un acuerdo. Según fuentes estadounidenses, Teherán rechazó condiciones que incluían el fin del enriquecimiento de uranio, el desmantelamiento de instalaciones nucleares y el cese del financiamiento a grupos armados como Hamas, Hezbollah y los hutíes.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que el estrecho de Ormuz «continúa bajo su control absoluto» y permanece abierto a embarcaciones no militares, advirtiendo que cualquier presencia militar extranjera será respondida con una «respuesta contundente».
El control iraní sobre esta vía estratégica ha impulsado una suba de más del 50% en los precios internacionales del petróleo desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero. Desde el anuncio de un alto el fuego la semana pasada, pocos barcos han logrado cruzar por el estrecho, cuyo control es considerado una herramienta crucial de negociación por los líderes iraníes.
