La primera vivienda del expresidente estadounidense, construida por su padre en 1940, ha pasado por múltiples dueños y renovaciones, reflejando la volatilidad del mercado inmobiliario de lujo.
Durante sus primeros cuatro años de vida, el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, vivió en una casa de cinco habitaciones ubicada en el barrio de Jamaica Estates, en el condado de Queens, Nueva York. La vivienda, construida por su padre, Fred Trump, en 1940, se encuentra a unos 22 kilómetros de Manhattan. Según datos de la plataforma inmobiliaria Zillow, las propiedades en esta zona tienen valores que oscilan entre el millón y los cuatro millones de dólares.
La familia Trump se mudó a una residencia más grande en el mismo barrio una década después. Posteriormente, la casa de cuatro plantas y más de 230 metros cuadrados tuvo varios propietarios y llegó a permanecer abandonada durante un tiempo. En 2025, fue adquirida por US$835.000 por el desarrollador inmobiliario Tommy Lin, quien invirtió aproximadamente medio millón de dólares en una renovación completa que mantuvo la fachada original pero modificó el interior. Actualmente, la propiedad está en venta por más de US$2,3 millones.
Uno de los propietarios anteriores fue el inversor Michael Davis, quien la compró por US$1,39 millones durante la noche electoral de 2016, anticipando la victoria de Trump. Logró venderla posteriormente por US$2,14 millones. Durante su posesión, alquiló la casa y la ofreció en Airbnb, decorándola con objetos y referencias al expresidente. Este uso terminó en 2017, cuando la organización Oxfam alquiló el lugar para una acción de concientización sobre refugiados, tras lo cual la propietaria decidió cancelar el contrato de alquiler.
La propiedad, que se vendió en 2008 por US$782.500, ha experimentado notables fluctuaciones en su valor a lo largo de los años, culminando en su actual precio de venta tras una profunda renovación.
