Empresas del sector agroindustrial y de biocombustibles anuncian emisiones de deuda, expansión internacional y nuevos proyectos, mostrando un dinamismo económico pese al contexto general.
En la última semana se observaron varias noticias con un denominador común: hay interés y movimiento en materia de inversiones. Algunas iniciativas provienen del propio sector agroindustrial, mientras que otras llegan de empresas externas que ven oportunidades, como el caso de Pampa Energía con su proyecto de urea en Bahía Blanca, aún no confirmado.
Dos empresas líderes en maquinaria agrícola, Apache y Akron, realizaron por primera vez emisiones exitosas de Obligaciones Negociables en el mercado local. Apache, con sede en Las Parejas (Santa Fe), destinará los fondos a capital de trabajo y a la modernización de su planta, incluyendo un nuevo túnel de pintura y robots de soldadura. La empresa exporta a toda la región, es líder en Sudáfrica y apunta a mercados de Europa Oriental como Bulgaria y Rumania.
Por su parte, Akron, radicada en San Francisco (Córdoba), mostró su dinamismo. Comenzó como proveedor de cajas de transmisión y luego se destacó en tecnología de almacenaje flexible de granos. Además, incursionó en el negocio de drones con la distribución de DJI, tomó la representación de Kubota y expandió su presencia a América Latina, Australia, Sudáfrica y Estados Unidos, donde abrió una planta.
En paralelo, el sector de biocombustibles también muestra avances. Se encuentra en desarrollo el proyecto de BioVi, una planta de etanol en General Villegas (Buenos Aires), impulsada por un grupo de productores con participación de Bio4. El proyecto, que sería el primero en la provincia, requiere una nueva ley de biocombustibles, alivios fiscales y completar su financiación. Mientras tanto, Bio4 y Pro Maíz avanzan con sus ampliaciones, y ACA adquirió una nueva línea de producción en Villa María para extraer aceite destinado a biocombustible de aviación (SAF), sumándose a una iniciativa similar anunciada recientemente por Dreyfus.
