InicioSociedadUna boda en la Antártida: la historia de amor que nació en...

Una boda en la Antártida: la historia de amor que nació en el Continente Blanco

Una pareja que se conoció durante una invernada en la Base Esperanza regresó doce años después para celebrar su matrimonio religioso en el mismo lugar, acompañados por sus dos hijas.

En 2014, la bióloga Mara Schmid (42) y el Sargento Primero Franco Ormaechea (43) se conocieron durante la invernada en la Base Esperanza, en la Antártida. Doce años después, decidieron volver al Continente Blanco, donde ahora forman parte de la dotación con sus hijas, para celebrar su ceremonia religiosa en el lugar donde todo comenzó.

La boda se realizó en la Capilla Antártica San Francisco de Asís, con la presencia de sus hijas, Alma (9) y Luna (6), y los compañeros de la base. Fue el duodécimo matrimonio registrado en el continente, pero el primero entre dos personas que se conocieron allí y el único entre una bióloga y un personal militar, según destacó la pareja.

Las niñas fueron parte activa de la ceremonia: una se encargó de arrojar pétalos y la otra de llevar los anillos. La pareja relató que para ellas era fundamental casarse en el lugar que aman, prescindiendo de tradiciones convencionales. La novia utilizó el mismo vestido de su boda civil y el clima acompañó con una inusual temperatura de 3 grados.

Al finalizar la ceremonia, los compañeros formaron un cordón de honor con piquetas, herramientas utilizadas para trabajar en el hielo, en lugar del armamento tradicional de las ceremonias militares.

Para la familia, esta experiencia es especial más allá de la boda. Las hijas asisten a la Escuela Provincial Nº 38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín”, la única en la Antártida, donde Luna comenzó primer grado y Alma cursará cuarto y jurará lealtad a la bandera. Ambas disfrutan del entorno natural, observando el comportamiento de los pingüinos y jugando en la nieve con otros niños de la base.

“En un lugar tan inhóspito como éste las sensaciones están muy a flor de piel. Uno acá aprende a valorar a los seres queridos y a las pequeñas cosas”, reflexionó Franco Ormaechea.

Más noticias
Noticias Relacionadas