Un caso judicial en Mendoza reabrió la investigación contra un grupo de jugadoras de hockey de un club por un «bautismo» denunciado como abusivo. La justicia deberá determinar la calificación legal de los hechos.
MENDOZA.- Un grupo de jugadoras del primer equipo de hockey sobre césped de un club de Mendoza será imputado este lunes por el delito de abuso sexual simple agravado, en el marco de una investigación por un ritual de iniciación o «bautismo» ocurrido en abril de 2023. La denuncia fue radicada por una adolescente que participó del encuentro.
El expediente judicial, que había sido archivado el año pasado, fue reabierto tras una revisión de un órgano superior. Un juez de Garantías consideró que las conductas analizadas no podían ser calificadas como «neutras», lo que obligó al Ministerio Público Fiscal a avanzar en la causa y reconsiderar su encuadre legal.
Según informaron fuentes judiciales, de un grupo de diez jugadoras señaladas, al menos seis recibirán la notificación formal, principalmente por ser consideradas responsables de la organización de la celebración. La fiscalía, por orden de la Procuración, estableció que los hechos deben encuadrarse como «abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas», según el artículo 119 del Código Penal.
La imputación no contempla la detención de las deportistas, quienes seguirán en libertad durante el proceso, pero se dispuso una prohibición de acercamiento a la menor denunciante y se ordenaron peritajes psicológicos a las acusadas.
Paralelamente, avanza en la justicia civil una demanda por daños y perjuicios que rondaría los 100 millones de pesos.
En su relato ante las autoridades, la joven, que en ese momento tenía 16 años y era debutante en el equipo de primera división, describió una serie de situaciones que calificó como humillantes y de alto contenido sexual, las cuales habrían sido grabadas con celulares sin su consentimiento. Según su testimonio, incluyeron pedidos de permanecer con poca ropa, cubrirse con hojas, vendarse los ojos con toallitas femeninas y realizar diversas acciones bajo órdenes del grupo.
La defensa de las jugadoras imputadas ha presentado recursos de nulidad y solicitado la suspensión de medidas de prueba. Sus abogados sostienen que hubo otras menores en el mismo ritual que no se percibieron como víctimas y que, según otros testimonios, este tipo de «bromas» son prácticas habituales en esos ámbitos.
Se espera que en las próximas semanas se realicen audiencias clave para definir el rumbo de la causa, que podría ser elevada a juicio o, eventualmente, archivarse nuevamente.
