El supertifón Champi ingresó al área de responsabilidad de Filipinas, que activó alertas por vientos y oleaje, mientras Taiwán prevé lluvias intensas. En paralelo, Chile declaró emergencia preventiva en cinco regiones por un nuevo temporal.
El supertifón Champi entró este martes en el área de responsabilidad de Filipinas, según informó la Agencia Meteorológica del país (PAGASA). Las autoridades filipinas activaron alertas por fuertes vientos y oleaje en zonas del norte y el este del país. Se espera que el sistema avance hacia Taiwán, que prevé intensas precipitaciones a finales de semana.
De acuerdo con la última actualización de PAGASA, el sistema se mantiene sobre el mar de Filipinas con vientos sostenidos de 195 km/h y rachas de hasta 240 km/h. La plataforma de seguimiento meteorológico Zoom Earth indicó que seguirá avanzando por esas aguas durante los próximos días, hasta pasar cerca del noreste de Taiwán entre el viernes y el sábado.
Filipinas, uno de los países del Sudeste Asiático más afectado por ciclones en 2025, activó la alerta de nivel 1 —la más baja de una escala que llega hasta el 5— en cuatro zonas del norte del país (Batanes, las islas Babuyan, Cagayan e Isabela) y en una del este (Catanduanes) ante los efectos del supertifón.
En paralelo, Chile se prepara para un nuevo temporal que comenzará en las próximas horas y que tiene a cinco regiones de la zona norte y centro en alerta por riesgo de inundaciones. Este lunes se colocaban sacos de tierra a las puertas de distintos edificios y comercios de los barrios capitalinos de Providencia y Ñuñoa, donde la semana pasada una granizada en primavera inundó calles, aparcamientos y viviendas en pocos minutos. También se organizan en la zona precordillerana de Las Condes, donde el 8 de octubre una inundación arrastró decenas de vehículos, dejó seis heridos y más de 2.000 viviendas afectadas.
El Gobierno chileno declaró la emergencia preventiva hasta el 23 de octubre en las regiones de O’Higgins y Maule (centro-sur), Región Metropolitana de Santiago y Valparaíso (centro) y Coquimbo (centro-norte), donde podrían caer en un periodo corto de tiempo hasta 40 milímetros de agua.
La meteoróloga de la Oficina de Servicios Climáticos de la DMC, Jarolín Sepulveda, afirmó que las cinco regiones bajo emergencia preventiva «coinciden con la zona que muestra mayor propensión a registrar aumento de precipitaciones durante El Niño» y que «entre un 25 % y un 40 %» de los sistemas frontales se explican por El Niño.
Además, el Ejecutivo declaró la alerta roja por riesgo de inundaciones como el de hace dos semanas en diez comunas (localidades) de la zona precordillerana de Santiago, entre las que se encuentra Las Condes, y donde también fueron suspendidas las clases el martes.
La directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres de Chile (Senapred), Alicia Cebrián, detalló que esta persistencia de precipitaciones mantiene incrementadas las posibilidades de eventos de remoción en masa, principalmente en las zonas donde ya se han registrado deslizamientos y aluviones.
