El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires preseleccionó dos grupos empresarios para la licitación de la obra, con una inversión estimada en 1.350 millones de dólares. La adjudicación se definirá en diciembre y los trabajos comenzarían en 2027.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio a conocer los dos consorcios preseleccionados en la licitación pública para la construcción de la Línea F de subterráneos, durante la apertura de sobres realizada el 2 de octubre. La obra, con una inversión estimada en 1.350 millones de dólares, conectará Barracas con Palermo y contará con 12 estaciones.
El proyecto fue anunciado por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, a principios de 2025. La nueva línea tendrá una cabecera en Brandsen y otra en Pacífico, y las estaciones intermedias serán Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Díaz y Ecoparque. El trazado permitirá la conexión con seis líneas de la red existente, con el tren Roca en Plaza Constitución y con la estación Palermo de la Línea San Martín.
Los sobres fueron abiertos por el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua. Los dos grupos preseleccionados son:
- Un consorcio integrado por las empresas chinas CITIC Construction y Ranken Railway Construction, junto a las argentinas Supercemento, Eleprint y Panedile.
- La asociación entre la empresa argentina Roggio, a cargo de Emova, y la italiana Ghella.
Roggio fue fundada en 1909 por el inmigrante italiano Benito Roggio. Opera las líneas del subte porteño desde hace tres décadas y, desde 2021, lo hace a través de Emova, la concesionaria del servicio. Ghella es una empresa especializada en el uso de tuneladoras (TBM) en suelos frágiles o freáticos, con más de 190 túneles construidos en distintos países. En Argentina participó en las obras del Arroyo Vega.
El otro consorcio reúne a las firmas locales con las asiáticas. Supercemento fue fundada en 1955, está liderada por las familias Julianes y Miyagishima y se especializa en hormigón pretensado para caños de gran diámetro. Participó en el Plan de Saneamiento Matanza-Riachuelo, plantas potabilizadoras, grandes emisarios subfluviales, la electrificación del Ferrocarril Roca, el Puente Internacional Tancredo Neves y el barrio de Nordelta, entre otras obras.
Eleprint es una empresa familiar controlada por Gustavo Weiss, extitular de la Cámara Argentina de la Construcción. Se dedica a ingeniería civil pesada, arquitectura institucional, puentes, redes de servicios públicos y obras viales. Entre sus trabajos se encuentran el Estadio Ciudad de La Plata, el Puente Lacarra y el dragado del Río Salado.
Panedile pertenece a la familia Dragonetti. Participó en obras hidroeléctricas e hidráulicas como el Dique de Río Hondo y el Dique de Ullum, además de proyectos de saneamiento, minería, petróleo y gas, arquitectura, ferroviarios y viales, como la Autopista Illia.
CITIC Construction está dirigida por los ingenieros Yang Jianqiang y Zhong Ning y forma parte de un conglomerado estatal chino. Se especializa en proyectos de infraestructura, autopistas y líneas ferroviarias bajo contratos EPC (llave en mano). En el ámbito local, proveyó coches con aire acondicionado para las líneas A y C del subte. A nivel internacional, construyó el edificio CITIC Tower (China Zun) en Pekín, de 528 metros de altura, el Estadio Nacional de Pekín, la ciudad satélite de Kilamba Kiaxi en Angola y la Autopista Este-Oeste de Argelia.
Ranken Railway Construction es la filial técnica especializada en viaductos y tunelado de China Railway Construction Corporation (CRCC), una de las mayores constructoras de infraestructura ferroviaria del mundo, bajo control estatal y dirigida por la ingeniera Wang Heng. Se especializa en excavación en suelos urbanos complejos mediante escudos TBM.
El siguiente paso de la licitación será la apertura del sobre económico, prevista para noviembre, donde se conocerán las propuestas de cada grupo. Luego, el Gobierno porteño evaluará las ofertas y en diciembre se adjudicará el contrato. Las obras comenzarían a principios de 2027.
Según explicaron desde el Gobierno de la Ciudad, las empresas locales no cuentan con la capacidad tecnológica para realizar la obra por sí solas, ya que por primera vez se utilizarán dos tuneladoras TBM (Tunnel Boring Machine) en lugar del método tradicional de excavación. El recorrido total será de 9,8 kilómetros e incluirá túneles complementarios para cocheras, talleres y logística. Las tuneladoras trabajarán de forma simultánea en la excavación y el revestimiento, avanzando en dos túneles gemelos de seis metros de diámetro, lo que según las autoridades reducirá los tiempos de obra y evitará grandes interrupciones en la vía pública.
El sistema de automatización será GoA4, en el que la operación del tren pasa del conductor al sistema de control. Este estándar es utilizado en la línea 14 de París y en el subte de Riad, que operan sin conductores.
Se espera que la Línea F facilite el desplazamiento entre el norte y el sur de la ciudad para más de 300.000 pasajeros y descongestione la actual Línea C. La concreción de la obra se suma a la renovación de estaciones y la compra de 214 coches para las líneas A, B y C, además de la puesta en marcha de buses eléctricos y el desarrollo del Trambus.
