A un año de los comicios presidenciales de 2027, el oficialismo impulsa la suspensión de las PASO, mientras el peronismo y el PRO ordenan sus disputas internas y los gobernadores avanzan con calendarios provinciales propios.
Octubre marca el inicio de la cuenta regresiva hacia las elecciones presidenciales de 2027. A un año de los comicios, el oficialismo de Javier Milei mantiene la intención de modificar el calendario electoral y suspender las primarias. En paralelo, el peronismo y el PRO buscan ordenar sus disputas internas, mientras la discusión por las PASO involucra a todos los espacios políticos.
Milei y la negociación en el Senado
La suspensión de las PASO es una de las prioridades del Gobierno. La reforma requiere 37 votos en el Senado, la mayoría absoluta de la Cámara. La Libertad Avanza cuenta con 21 bancas propias y necesita sumar al menos 16 votos adicionales, lo que implica negociar con la UCR, el PRO y bloques vinculados a los gobernadores.
El respaldo político de un gobernador no garantiza automáticamente el voto de los senadores de su distrito. Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, se mostró a favor de mantener las primarias como herramienta, aunque admitió que el sistema podría suspenderse para 2027. Juan Pablo Valdés, de Corrientes, se mostró dispuesto a discutir su eliminación. Alfredo Cornejo en Mendoza, Leandro Zdero en Chaco y Carlos Sadir en Jujuy aparecen entre los gobernadores radicales con posiciones compatibles con una suspensión, con diferencias sobre el futuro del mecanismo.
El argumento económico es otra de las cartas del oficialismo. Un informe de Bloomberg Línea registró que el Estado presupuestó $90.368 millones para las elecciones de 2023, incluidas las PASO, las generales y una eventual segunda vuelta. La Fundación Éforo estimó que el gasto electoral de 2025 rondó los $468.000 millones, de los cuales unos $225.113 millones correspondieron a la logística del Correo Argentino.
El Gobierno también enfrenta un condicionamiento temporal. En septiembre, la Cámara Nacional Electoral advirtió sobre la necesidad de definir con anticipación los cambios para 2027. Una alternativa sería pasar a primarias abiertas y simultáneas, pero optativas, aunque esa posibilidad no desplazó la iniciativa de suspenderlas.
El peronismo: disputa por el liderazgo y la estrategia
En el peronismo, la reforma electoral se cruza con una disputa por el liderazgo y la estrategia para enfrentar a Milei. Cristina Kirchner y Máximo Kirchner conservan peso en el armado partidario, mientras el espacio de Axel Kicillof busca consolidar una alternativa propia. La posibilidad de competir por fuera del Partido Justicialista si no encuentra condiciones para dirimir la interna sigue sobre la mesa, como volvió a plantear Carlos Bianco.
La discusión no se limita a quién encabezará una eventual fórmula presidencial. También alcanza al mecanismo para resolver las diferencias entre el kirchnerismo, el gobernador bonaerense y los sectores que buscan una renovación. La vigencia de Cristina Kirchner como contenedora de votos y decisora electoral genera incertidumbre sobre cómo llegarán esas expectativas electorales a marzo del año próximo. No solo las PASO definirán el panorama y las posibilidades de disputar del gobernador, sino también si finalmente logra acordar la derogación de las reelecciones indefinidas de intendentes en la provincia de Buenos Aires, muchos de los cuales son su base política del naciente kicillofismo.
El massismo mantiene una posición expectante, aunque Sergio Massa continúa activo en reuniones con dirigentes y representantes de sectores empresarios y productivos. La incógnita es si el peronismo podrá construir una síntesis o si las diferencias sobre el liderazgo condicionarán la posibilidad de presentar una candidatura unificada.
El PRO busca conservar su estructura
En el PRO, la prioridad es preservar una estructura propia en un escenario condicionado por el crecimiento de La Libertad Avanza. Mientras Mauricio Macri y Cristian Ritondo representan una parte de las conversaciones con el oficialismo, otros dirigentes buscan mantener abierta una alternativa diferenciada para competir en 2027.
Horacio Rodríguez Larreta volvió a dejar abierta la puerta a un entendimiento más amplio con sectores opositores. En las redes se comenzó a especular con la posibilidad de construir una alternativa del PRO disidente junto a María Eugenia Vidal y Hernán Lacunza. Esa posibilidad es por ahora exploratoria y no un acuerdo electoral definido.
Los gobernadores y sus calendarios provinciales
Mientras Milei negocia los votos para modificar las reglas nacionales, varios gobernadores ya empezaron a despegar sus elecciones provinciales de la presidencial. Tucumán, Salta y Santa Fe avanzaron con calendarios propios: Osvaldo Jaldo fijó los comicios tucumanos para el 9 de mayo; Gustavo Sáenz prevé votar en Salta durante ese mes; y Maximiliano Pullaro anunció primarias provinciales en abril y elecciones generales en junio. Corrientes, Río Negro y Mendoza también anunciaron que separarán sus comicios, mientras Chubut, Neuquén y Misiones preparan sus propios cronogramas.
La política argentina regresa a octubre sin un estandarte definido sobre cómo serán las elecciones de 2027. A un año de los comicios, la incertidumbre atraviesa las reglas, las candidaturas y las alianzas, mientras la posibilidad de encontrar una síntesis que ordene al oficialismo y a la oposición no está garantizada.
