La escasez de fármacos como Lenzetto y Evopad obliga a mujeres menopáusicas y personas trans a recorrer farmacias en busca de alternativas. Una farmacéutica de Barcelona explica las causas y posibles soluciones.
Sofocos, sudores, insomnio o sequedad vaginal. Miles de mujeres en España que reciben terapia hormonal para la menopausia vuelven a experimentar molestias que tenían controladas desde hace meses debido a la falta de suministro de estos fármacos. La situación también afecta a mujeres trans que siguen tratamientos hormonales de afirmación de género.
La escasez de estas terapias lleva meses generando dificultades en las farmacias y obligando a muchas pacientes a visitar distintos establecimientos para encontrar un medicamento que les permita mantener su calidad de vida. Lenzetto, uno de los más prescritos, figura desde marzo en la lista de problemas de suministro de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Su falta de disponibilidad ha provocado un efecto dominó que alcanza a otras presentaciones, como Evopad.
Mientras las pacientes buscan alternativas, la pregunta sobre cuándo se normalizará el suministro de los fármacos hormonales permanece sin una respuesta clara.
“Todas las pacientes que utilizan esta medicación están muy nerviosas. Al final estamos hablando de calidad de vida. Una mujer que duerme mal, que tiene sofocos o sequedad vaginal y que con el tratamiento se encontraba bien puede notar mucho dejar de tenerlo de repente y la interrupción del tratamiento”, explicó a La Vanguardia Mercè Barau, vocal de la Oficina de Farmacia del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona.
Estos días no solo los médicos trabajan contrarreloj para adaptar los tratamientos y cambiar la vía de administración del estradiol. Desde las farmacias también intentan encontrar soluciones para las mujeres que recorren distintos establecimientos en busca de su medicación. “Tenemos herramientas para comunicarnos entre nosotros y saber si otra farmacia dispone del producto. Si una farmacia tiene unidades, intentamos enviar allí al paciente. Pero a veces pasa que, cuando finalmente encuentra el medicamento, la receta ya ha caducado y tiene que volver al médico”, explicó Barau.
Qué medicamentos no están disponibles
En primer lugar, señaló la vocal, hay que distinguir entre desabastecimiento y falta de suministro. El desabastecimiento significa que directamente no hay producto. La falta de suministro, en cambio, significa que el producto va llegando, pero en cantidades muy pequeñas.
En este caso, el desabastecimiento de Lenzetto, uno de los productos más prescritos, ha provocado un efecto dominó que ha acabado generando problemas de suministro en otras presentaciones que contienen estradiol.
Ante la falta de Lenzetto, que se administra por vía transdérmica —es decir, que se absorbe a través de la piel—, los ginecólogos han empezado a recurrir a otras alternativas, como parches, geles, cremas o comprimidos.
El problema es que estos productos partían de una demanda mucho menor y sus fabricantes no estaban preparados para absorber de golpe el aumento de las prescripciones. “Si una farmacia antes vendía tres cajas al mes y, de repente, necesita treinta, el laboratorio no puede multiplicar la producción de un día para otro”, señaló Barau. Así, la escasez de una presentación acaba trasladando la presión al resto.
Alternativas ante la falta de suministro
Según la farmacéutica, el problema no está en la disponibilidad del principio activo, “porque estradiol sí hay”, admitió, sino en las presentaciones disponibles y en el precio que debe asumir el paciente para acceder a determinadas alternativas.
No todos los productos están financiados. Lenzetto, Evopad y Progevera sí lo están, mientras que otras opciones deben pagarse íntegramente. Por ello, Barau considera que una posible solución sería ampliar la financiación a las fórmulas magistrales.
Las farmacias formuladoras pueden preparar de manera individualizada la dosis de estradiol que necesita cada paciente. Las necesidades no son las mismas para una mujer menopáusica que para una persona a la que se le ha inducido la menopausia o para una persona trans. “Así que si se financiaran las fórmulas magistrales, sería una muy buena alternativa”, apuntó.
Un problema que viene de lejos
Las dificultades para conseguir Lenzetto se arrastran desde hace meses. En diciembre de 2025, Luda Partners, una red que monitoriza el stock de más de 3.700 farmacias, ya alertó de una probabilidad superior al 80% de que el fármaco sufriera problemas de suministro.
Entre las causas del desabastecimiento, los profesionales apuntan al aumento de la demanda, las limitaciones de la capacidad productiva y la competencia internacional vinculada al precio de estos medicamentos. En España, explicó Barau, algunos de estos productos tienen un precio más bajo que en otros países y, cuando la disponibilidad es limitada, puede existir una mayor presión para abastecer mercados donde se comercializan a precios superiores.
La vocal recordó, además, que este aumento de la demanda llega después de años de reticencias en torno a la terapia hormonal de la menopausia. “Durante décadas, algunos estudios relacionaron estos tratamientos con un aumento del riesgo de determinados cánceres, lo que frenó tanto su prescripción como su aceptación entre las pacientes”, explicó. Sin embargo, análisis posteriores matizaron aquellas conclusiones y mostraron que los riesgos no podían extrapolarse por igual a todas las mujeres ni a todos los tipos de tratamiento.
En noviembre de 2025, además, la FDA estadounidense anunció cambios en el etiquetado de las terapias hormonales y retiró algunas de las advertencias que habían acompañado durante años a estos medicamentos. Este cambio de enfoque, sumado a una mayor visibilidad de la menopausia, ha contribuido a que cada vez más mujeres consulten por sus síntomas y a que los médicos vuelvan a recurrir con mayor frecuencia a estos tratamientos.
Cuándo llegará una solución
Aunque las previsiones apuntan a que el suministro podría empezar a recuperarse en noviembre y normalizarse a lo largo de 2027, Barau se mostró prudente. “El laboratorio habla de finales de año, pero depende de solucionar el problema de fabricación. Y esto no es algo rápido. No puedes decidir hoy que mañana vas a fabricar doscientas unidades más. Hay que fabricar, verificar los lotes y seguir todos los controles. La dinámica de fabricación de un medicamento no es sencilla”, concluyó.
