La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó la extensión de la vida útil del DIU hormonal de levonorgestrel de 5 a 8 años y del implante subdérmico de 3 a 5 años. En paralelo, el Boletín Epidemiológico Nacional registró más de 55.000 casos de sífilis en 2025, la cifra más alta documentada, y la entrega gratuita de preservativos cayó un 64% en 2024.
El Día Mundial de la Anticoncepción se conmemora cada 26 de septiembre. La fecha fue impulsada en 2007 para promover el conocimiento de los métodos anticonceptivos. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en 2022 casi la mitad de los embarazos en el mundo (121 millones por año) no fueron intencionales. En Argentina no hay datos oficiales, pero investigaciones indican que la cifra alcanza al 70% en adolescentes.
Novedades regulatorias en Argentina
La ANMAT aprobó la extensión del uso del DIU hormonal de levonorgestrel (52 mg) de 5 a 8 años, con una eficacia acumulada del 99,32%. La medida se basa en evidencia internacional y el aval de agencias como la FDA y la EMA.
Mediante la Disposición N° 5199/2025, la ANMAT también autorizó extender el uso del implante subdérmico de 3 a 5 años. La medida aplica a los dispositivos ya colocados.
“Los métodos LARCs son la estrategia más efectiva para reducir los embarazos no intencionales a nivel mundial. Esta ampliación en los plazos permite reducir la necesidad de recambios en las pacientes, manteniendo una altísima eficacia”, declaró la Dra. María Elisa Moltoni (M.N. 114.737), ginecóloga especialista en ginecología endocrinológica, anticoncepción y ginecología de la infancia y adolescencia del Hospital Británico de Buenos Aires.
“Es una excelente noticia, especialmente para las adolescentes que eligen con frecuencia el implante”, añadió.
Acetato de ulipristal
Otra novedad fue la llegada a las farmacias argentinas del acetato de ulipristal (UPA), incorporado recientemente en el Consenso de Anticoncepción de Emergencia de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA).
A diferencia del levonorgestrel, el acetato de ulipristal tiene una ventana de acción de hasta 120 horas (5 días) posteriores a la relación sexual sin protección. También presenta mayor efectividad cercana a la ovulación y mejor rendimiento en pacientes con sobrepeso u obesidad.
“El acetato de ulipristal se administra en una dosis única de 30 mg bajo receta. Es fundamental remarcar que no es un método abortivo: actúa retrasando o inhibiendo la ovulación y no tiene efecto sobre un embarazo ya implantado. Contar con información previa e incluso recibir la receta de forma anticipada por parte del profesional es una excelente estrategia para tenerla disponible si la circunstancia lo requiere”, sostuvo Moltoni.
Aumento de ITS y baja en el uso del preservativo
El Boletín Epidemiológico Nacional registró más de 55.000 casos de sífilis en 2025, un aumento cercano al 71% respecto al promedio de años anteriores y la cifra más alta registrada formalmente. El 76% de los casos se concentra en personas de 15 a 39 años. El documento señala la posibilidad de un subregistro.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) enmarca esta tendencia en un fenómeno global: se estima que más de un millón de personas contraen una ITS por día en el mundo. El bajo uso del preservativo, único método que además de prevenir el embarazo protege frente a las ITS, explica en parte este panorama.
Según datos relevados en 2021 por AIDS Healthcare Foundation Argentina, solo el 14,5% de la población utiliza preservativo en todas sus relaciones sexuales. A esto se suma una caída del 64% en la entrega gratuita de preservativos por parte del Estado en 2024 y retrasos en las entregas de 2025.
El rol de la consulta médica
Frente a la circulación de mitos sobre anticoncepción y salud sexual en redes sociales, la especialista del Hospital Británico enfatizó la necesidad de acudir a fuentes validadas: “Las redes sociales pueden ayudar a democratizar la información, pero también pueden ser un canal de desinformación riesgoso”.
“La consulta presencial con el profesional de la salud debe seguir siendo el espacio de referencia. Es allí donde podemos despejar dudas, derribar mitos sobre el preservativo o las hormonas y evaluar junto a cada persona cuál es el método anticonceptivo más adecuado para su cuerpo y su estilo de vida”, concluyó Moltoni.
