El Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala informó que su Consulado General en Chicago realiza el seguimiento del fallecimiento de Mario David Coronado Juárez, de 36 años, ocurrido el 20 de septiembre en Grand Rapids, Míchigan, durante un accidente vehicular que las autoridades estadounidenses investigan.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINEX) de Guatemala informó que, a través de su Consulado General en Chicago, mantiene seguimiento consular del fallecimiento de Mario David Coronado Juárez, de 36 años, originario de Comitancillo, San Marcos, ocurrido el 20 de septiembre en Grand Rapids, Míchigan, Estados Unidos.
De acuerdo con la información verificada por el MINEX, Coronado Juárez residía en Estados Unidos desde hacía cerca de siete años. El hombre murió luego de que el vehículo que conducía chocara contra un árbol y se incendiara. La Policía de Grand Rapids indicó que el accidente ocurrió cerca de las 7:00 horas locales, en la intersección de Century Avenue SW y McKendrick Street SW.
El Consulado General de Guatemala en Chicago recibió la información de integrantes de la comunidad guatemalteca en Grand Rapids. Medios locales y autoridades estadounidenses señalaron que, antes del choque, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) intentaron detener el vehículo de Coronado Juárez. El director interino de la agencia, David Venturella, sostuvo que los agentes trataron de intervenir el automóvil y que el conductor se retiró del lugar.
Homeland Security indicó a través de una publicación en sus redes sociales que se trató de una operación de aplicación selectiva, pero que «el conductor del vehículo huyó a gran velocidad», por lo que los agentes de ICE «interrumpieron la acción» en «aras de la seguridad pública». Agregó que «poco tiempo después, los agentes vieron humo a casi media milla del lugar de la detención intentada y descubrieron que el vehículo se había estrellado contra un árbol y había tomado fuego».
La dependencia estadounidense añadió que la detención inicial se realizó debido a que el vehículo estaba registrado «a nombre de un conocido criminal indocumentado con múltiples infracciones de conducción relacionadas con el alcohol, quien también es buscado en Guatemala por un cargo de embriaguez y conducta desordenada».
El MINEX señaló que esa intervención forma parte de las circunstancias que las autoridades investigan. La cartera guatemalteca no atribuyó responsabilidades ni ofreció detalles sobre la secuencia previa al impacto.
La versión de ICE indica que el conductor no atendió la orden de detenerse. Activistas del Movimiento Cosecha, una organización que defiende a migrantes indocumentados, afirmaron que Coronado Juárez escapaba de una persecución cuando ocurrió el accidente.
La Policía de Grand Rapids precisó que no participó ni tuvo conocimiento previo del operativo migratorio. El departamento fue requerido después del choque y, según la información divulgada, enfrenta limitaciones para acceder a datos de los agentes federales sobre lo ocurrido antes del accidente. Ante esa situación, las autoridades locales solicitaron la intervención de la Policía Estatal de Míchigan. La gobernadora Gretchen Whitmer ordenó una investigación independiente para determinar qué ocurrió antes, durante y después del intento de detención.
La congresista demócrata por Míchigan Hillary Scholten también pidió que la revisión establezca una cronología completa del caso y determine si corresponde adoptar medidas adicionales. Hasta ahora, no se divulgó un informe preliminar sobre la actuación de los agentes federales ni sobre las causas precisas del accidente.
Vecinos de la zona indicaron a medios locales que observaron varios vehículos sin identificación oficial y agentes con chalecos antes de la llegada de bomberos y policías. Esos testimonios también forman parte de los elementos conocidos sobre el caso. En Estados Unidos, diversos grupos realizan vigilias en honor al guatemalteco y exigen que la situación no se quede sin investigación.
El MINEX indicó que su misión consular mantiene comunicación con las autoridades estadounidenses y con la comunidad guatemalteca residente en el área. Además, realiza las gestiones necesarias para la repatriación del cuerpo y el acompañamiento a los familiares de Coronado Juárez. Familiares del guatemalteco señalaron que era padre de tres menores, trabajaba en construcción y enviaba recursos a Guatemala. Mientras avanza la investigación, organizaciones civiles iniciaron colectas para apoyar a su familia.
El Ministerio de Relaciones Exteriores lamentó el fallecimiento y afirmó que continuará con la asistencia consular correspondiente para los familiares del connacional.
