El presidente francés, Emmanuel Macron, recibió al primer ministro canadiense, Mark Carney, en San Pedro y Miquelón, el único territorio francés en América del Norte. Ambos mandatarios reafirmaron la soberanía de sus países y abordaron temas de cooperación bilateral.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, recibió este domingo al primer ministro de Canadá, Mark Carney, en San Pedro y Miquelón, archipiélago francés frente a la costa atlántica de Canadá. Durante el encuentro, ambos mandatarios se refirieron a la soberanía de sus países y a la relación bilateral.
La visita se produjo semanas después de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundiera en redes sociales una imagen en la que la bandera estadounidense aparecía sobre Canadá, Groenlandia, Islandia, México, Centroamérica, el Caribe, San Pedro y Miquelón y territorios franceses del Caribe. Trump también ha amenazado con anexar Canadá.
Al referirse al mapa publicado por Trump, Macron afirmó: “No hay duda de que es francés”. El mandatario agregó: “No vamos a afirmarlo todos los días porque la gente tenga ideas extrañas o diga cosas raras”.
Junto a Carney, Macron sostuvo: “Creemos juntos que nuestros países son dos grandes naciones independientes y que quieren seguir siéndolo”.
San Pedro y Miquelón tiene 5800 habitantes y es el único territorio que le queda a Francia en Norteamérica. La visita de Macron fue la primera de un presidente francés desde 2014. Para París, el archipiélago posee importancia estratégica por su ubicación cerca de Estados Unidos y el Ártico, y es relevante en la cooperación con Canadá.
La visita coincidió con una etapa de mayor proximidad entre Canadá y la Unión Europea, en un contexto de guerra comercial con Estados Unidos. Días antes, Bruselas había propuesto convertir a Canadá en el primer “miembro asociado” del bloque.
En la reunión, Carney planteó que Canadá, Francia, Estados Unidos y China, a los que definió como naciones “en la vanguardia de la IA”, deben coordinarse para establecer reglas comunes. “Tenemos que unir fuerzas para asegurar una regulación adecuada y velar por que la IA sea segura y eficaz”, sostuvo.
La cooperación bilateral incluyó también la energía, uno de los asuntos centrales de la conversación. Para Francia, la ubicación del archipiélago y su cercanía con Canadá lo convierten en un punto para profundizar vínculos estratégicos y proyectar su presencia en el Atlántico Norte.
Macron llegó a San Pedro y Miquelón antes de viajar a la Asamblea General anual de las Naciones Unidas. Francia no había respondido públicamente al mapa de Trump cuando fue difundido. La visita presidencial modificó ese silencio sin convertir la reacción en una disputa abierta: Macron reafirmó la soberanía francesa sobre el archipiélago, mientras Carney reforzó el mensaje de independencia canadiense y sumó una agenda de cooperación que abarca tecnología, energía y la relación con Europa.
Agencias AFP y Reuters
