El médico cardiólogo Jorge Tartaglione describió en LN+ las características de la crematofobia, una fobia que provoca síntomas físicos al momento de gastar dinero. El especialista diferenció esta condición del ahorro preventivo y detalló los síntomas y el tratamiento.
En una nueva edición de su columna en LN+, el médico Jorge Tartaglione se refirió a una patología que, según describió, trasciende el ahorro preventivo: la crematofobia. El especialista la definió como un miedo irracional y paralizante ante el acto de gastar dinero.
«Hay gente que tiene mucho dinero y solamente quiere ahorrar. Esto se llama crematofobia, cuando ahorrar se vuelve un infierno», sostuvo Tartaglione.
El médico agregó que una situación económica como la del país puede derivar en una enfermedad mental como las fobias. «No pueden pensar, salen del ticket y miran y no viven por no gastar, aunque tengan mucho dinero. Pero lo vuelvo a llevar a la realidad nacional de lo que pasa, es el miedo irracional que te paraliza a gastar dinero», detalló.
El especialista estableció una distinción entre un ahorrista precavido y una persona con crematofobia. «El ahorrista busca precios. Cualquiera de nosotros busca precios, aprovecha las promos y piensa en el futuro. Al amarrete le cuesta soltar la plata. Pero la crematofóbica, el fóbico, siente dolor físico al gastar. Taquicardia, hipertensión, sudoración», afirmó.
De acuerdo con el profesional, la cotidianidad se ve afectada. Citó el caso de Eduardo, de 38 años, quien manifestó: «O vas al psicólogo o me separaba».
Según el reporte, esta situación suele tener raíces en traumas financieros previos, como estafas, quiebras, el recuerdo del corralito o mandatos familiares vinculados a la carencia. Cuando la inestabilidad macroeconómica golpea el ingreso disponible, este estrés actúa como un disparador directo para el desarrollo de cuadros de pánico. Ante la imposibilidad de afrontar pagos, como el vencimiento de servicios, el individuo siente «opresión en el pecho, taquicardia, angustia extrema y ataque de pánico».
El especialista indicó que, si bien la situación económica general no puede ser modificada por el individuo, la sintomatología requiere intervención profesional: «Hay que hacer terapia. Indudablemente la situación económica no la puedo modificar. Pero sí te puede ayudar a transitarla lo mejor posible».
«Esto se trata, tenés que consultar, tenés que hacer terapia psicológica. Hablar y consultar», concluyó.
