Las reacciones de excombatientes y veteranos de guerra ante los anuncios del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas se dividieron entre el acompañamiento y las críticas, en un contexto de tensiones geopolíticas con el Reino Unido.
El presidente Javier Milei, a través de una Cadena Nacional, anunció sanciones contra empresas que exploten recursos en las Islas Malvinas, la construcción de una base naval en Ushuaia y afirmó que los Estados Unidos están revaluando su posición histórica sobre el conflicto. Estos anuncios generaron diversas reacciones entre organizaciones de veteranos de guerra y excombatientes.
El Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM), de orientación opositora, emitió un comunicado en el que expresó que se asiste “al más alto nivel de hipocresía” y comparó la situación con la dictadura militar. En el texto, señalaron que el gobierno recurre a Malvinas como un “salvavidas” para ocultar “sus miserias de corrupción y acción política de la entrega”. Además, recordaron que el presidente expresó admiración por Margaret Thatcher, recibió a Boris Johnson y firmó el acuerdo Mondino-Lamy. También mencionaron que el gobierno derogó la ley de tierras y la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, y que “vaciar la Patagonia y la provincia de Tierra del Fuego es parte del plan”.
En sentido opuesto, el veterano de guerra Guillermo Lafferriere, analista y miembro de la Fundación Faro, destacó los anuncios y los enmarcó en una “guerra fría 2.0” entre Estados Unidos y China. Sostuvo que el control del Atlántico Sur es relevante en ese contexto y criticó a las administraciones peronistas por sus posturas hacia China. Lafferriere afirmó que el presidente Milei es el primero que entiende que los discursos en la ONU no tienen efecto en la cuestión Malvinas, y subrayó la necesidad de reforzar las Fuerzas Armadas.
La Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina, en un documento, llamó a “actuar con prudencia y firmeza” y señaló que “las declaraciones públicas pueden tener importancia política, pero no reemplazan los documentos oficiales ni los compromisos formales”. Advirtieron que la política exterior estadounidense, particularmente en la gestión de Donald Trump, muestra cambios bruscos y decisiones difíciles de prever, y alertaron al pueblo argentino para que “no se deje confundir por discursos oportunistas”.
La Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” manifestó su acompañamiento al proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional y consideró urgente endurecer las sanciones a empresas extranjeras que operen en aguas argentinas. También solicitaron que el debate parlamentario incluya la participación de los combatientes de 1982.
El excombatiente y periodista Daniel Guzmán, en una nota publicada en Agenda Malvinas, afirmó que el gobierno lanzó una ofensiva contra las petroleras en Malvinas con un discurso escrito en la Embajada de Estados Unidos. Guzmán señaló que el presidente “montó un show” para celebrar el “apriete” de Trump a Gran Bretaña, y que confundir la postura estadounidense con una victoria diplomática argentina constituye una “peligrosa miopía estratégica”.
El diputado nacional por Chaco y veterano de guerra Aldo Leiva (Unión por la Patria) dijo no creerle al presidente y preguntó si Estados Unidos ayudará a recuperar las Islas sin pedir nada a cambio. Trazó un paralelismo entre Milei y el dictador Leopoldo Galtieri y afirmó que “con Malvinas no se juega”.
Oscar Eguía, presidente del Centro de Excombatientes de Paraná, calificó el discurso como “pro Malvinas” y dijo que fue “muy bueno, necesario y oportuno”, aunque consideró que hay que esperar a que las medidas se plasmen.
