El consultor argentino Fernando Cerimedo prestó declaración indagatoria ante la Fiscalía de Bolivia en el marco de la causa por tentativa de feminicidio contra su expareja Nadia Beller. Días después, desde el penal de Palmasola, ofreció una entrevista televisiva en la que negó las acusaciones y cuestionó el contenido del interrogatorio.
Fernando Cerimedo, consultor argentino detenido en Bolivia con prisión preventiva por 180 días, declaró ante la Fiscalía de ese país en el marco de la investigación por el presunto atentado contra su expareja, la abogada Nadia Beller. La audiencia se extendió durante varias horas y se centró en reconstruir su vínculo con la víctima, sus movimientos en Santa Cruz de la Sierra y el origen de su patrimonio.
Según consta en el expediente y en la declaración difundida por medios bolivianos, Cerimedo negó haber ordenado o financiado el ataque. Sostuvo que mantenía una relación sentimental ya terminada con Beller, que nunca convivieron ni compartieron bienes. Ante la consulta sobre el dinero encontrado en allanamientos, que incluye más de 40.000 dólares y montos en moneda boliviana, afirmó que sus ingresos provienen de actividades privadas de marketing político, consultoría electoral y comunicación digital en distintos países de América Latina. Negó enriquecimiento ilícito y dijo que puede justificar los fondos mediante contratos y facturación internacional.
Cerimedo también declaró que no integró formalmente el Gobierno de Rodrigo Paz, presidente de Bolivia. Explicó que mantiene una relación de amistad y asesoramiento informal con el mandatario, pero que nunca ocupó un cargo público ni administró recursos estatales. Dijo que colaboró en campañas electorales y estrategias de comunicación en Argentina, Brasil, Chile y otros países.
En la declaración, Cerimedo señaló que la mayoría de las preguntas de los fiscales estuvieron dirigidas a conocer detalles de su relación con Rodrigo Paz: cuándo lo conoció, cuántas veces ingresó a la Casa Grande del Pueblo, qué conversaciones mantenían, si participó en decisiones de Gobierno y si administraba campañas digitales oficiales. El consultor interpretó que esas preguntas demostraban un trasfondo político en la investigación.
Desde el penal de Palmasola, Cerimedo ofreció una entrevista al canal boliviano Gigavisión. Allí afirmó: «No pueden hacerme 400 preguntas, de las cuales 390 están relacionadas al presidente. Porque hay otra intención. No hay intención de esclarecer el hecho. A mí no me preguntaron cómo traje el dinero, cómo generé el dinero». Agregó: «Mi ingreso es de un millón de dólares al año, no por mes». Dijo que no tiene nada que ocultar y se refirió a sí mismo como un inversor con compañías de marketing político, consultoría y tecnología, con todo declarado y facturado.
En la entrevista, Cerimedo también se refirió al vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, quien impulsó una investigación sobre una presunta estructura paralela de poder en el Gobierno. Cerimedo dijo: «Edmand Lara es un mitómano. Todo lo que dice sobre mí es mentira. Está construyendo una historia falsa para sacar un rédito político».
Cerimedo negó cualquier participación en el ataque contra Nadia Beller y afirmó que el expediente se construyó sobre una historia inventada. Sostuvo que la víctima lo denunció luego de una ruptura sentimental conflictiva.
La causa se originó el 17 de agosto de 2026, cuando Nadia Beller fue atacada en Santa Cruz de la Sierra por dos hombres armados que se hicieron pasar por repartidores. La abogada recibió varios disparos y sobrevivió tras ser hospitalizada. Horas después denunció a Cerimedo como presunto autor intelectual del atentado. Según la acusación, el ataque habría buscado silenciarla porque decía poseer información sobre supuestos hechos de corrupción y negocios ilegales que involucraban al consultor y a funcionarios del Gobierno boliviano.
