Una agente de la Policía Federal denunció ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema que un supervisor civil del Espacio Memoria y DDHH exESMA la sometió a violencia sexual durante una guardia el 16 de agosto. La Justicia dispuso una prohibición de acercamiento de 200 metros.
Una agente de la Policía Federal, cuya identidad se mantiene en resguardo, denunció ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a un hombre que se desempeña como supervisor civil en el Espacio Memoria y DDHH exESMA. Según la denuncia, el hecho ocurrió el domingo 16 de agosto, cerca del mediodía, mientras la mujer realizaba un servicio adicional en el predio.
De acuerdo con la declaración de la denunciante, el hombre llegó en un vehículo y ella le abrió el portón. Luego ambos ingresaron a la secretaría donde se encuentran las cámaras de seguridad. Allí comenzaron a hablar sobre los adicionales y un curso de ascenso en la Policía Federal. El hombre le ofreció facilitarle el ascenso, pero ella respondió que no necesitaba ayuda.
Según el relato, el denunciado apagó la luz de la secretaría, quedando iluminados únicamente por la pantalla de un televisor. En un momento, la mujer se acercó al dispenser para limpiar su taza. Al regresar, el hombre se levantó, se colocó detrás de ella y la tomó del cuello con su mano izquierda. La agente declaró: “El señor A. me toma de la parte de atrás del cuello, con todo su peso, siento su mano apoyada sobre mi cuello, como un peso encima mío”.
La denunciante afirmó que el hombre le hizo propuestas sexuales vinculadas a sus jornadas laborales: “Me dijo que si le daba un pico no iba el día de hoy, que sería este finde, si le daba otro pico no venía el otro finde, y si le daba un pico más hacia las planillas de adicionales para el mes de septiembre”. También sostuvo que sintió que el hombre apoyaba su miembro sobre su cuerpo, precisando que el contacto se produjo en la nalga derecha.
La mujer describió su reacción: “Ahí me paralicé y me quedé callada por unos segundos”. Y agregó: “Sentí que al tenerme en ese momento así él se estaba excitado y yo sentía miedo”. Ante una pregunta sobre qué pensó que podía ocurrir, respondió: “No sabía si se iba a exceder más, o iba a llegar a violarme, sentía miedo en ese momento de que pueda hacer eso”.
Según consta en la declaración, después de la situación el hombre se retiró. Antes de irse, le pidió que le enviara una fotografía personal y le dijo que no debía contar lo sucedido. La denunciante señaló que no era la primera insinuación que recibía de parte del hombre, quien en dos oportunidades anteriores le había dicho que “le debíamos una” cuando ella necesitaba ausentarse de un adicional.
La agente informó que al día siguiente del episodio se presentó ante la Superintendencia de Género de la Policía Federal Argentina, donde se inició un proceso administrativo. Posteriormente recurrió a la OVD, donde quedó asentada su declaración y se realizó la evaluación interdisciplinaria. Al ser consultada sobre qué pretendía con la denuncia, respondió: “Que no se me acerque y que no tenga contacto conmigo”.
La Justicia hizo lugar a esa petición. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 19, a cargo del juez Diego Javier Slupski, dispuso la prohibición de acercamiento del denunciado a la mujer en un radio no menor a 200 metros, además de prohibir todo tipo de contacto físico, telefónico, por celular o correo electrónico. La medida también alcanza cualquier intento de contacto por terceras personas y la mención de la denunciante o del conflicto en redes sociales.
La presentación quedó registrada en un legajo de la OVD. La mujer fue informada sobre las acciones penales que puede iniciar y sobre las medidas de protección previstas por las leyes de violencia familiar y de protección integral.
